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Mes y medio de caos en el Juzgado: fallos informáticos, falta de personal y desorganización

El sindicato STAJ denuncia el fracaso de los nuevos Tribunales de Instancia, con fallos informáticos, falta de personal y desorganización en León y Ponferrada
Imagen del interior de los Juzgados de León.
Imagen del interior de los Juzgados de León.

Más de mes y medio después de la entrada en funcionamiento de los nuevos Tribunales de Instancia en la provincia de León, la situación “continúa prácticamente igual”. Así lo asegura Concepción González Cubero, delegada del sindicato STAJ en León, quien advierte de que los problemas detectados desde el primer día persisten en los partidos judiciales de León y Ponferrada.

Según la representante sindical, existen deficiencias comunes tanto en los Tribunales de Instancia como en las Oficinas de Justicia Municipal dependientes de ellos, anteriormente conocidas como Agrupaciones de Paz. Entre ellas, destacan “los fallos constantes de las aplicaciones y programas informáticos”, la falta de formación adecuada para afrontar las continuas actualizaciones y la escasez de medios personales.

León, el más afectado por la reordenación

El Tribunal de Instancia de León concentra aproximadamente la mitad del personal de Justicia de la provincia y partía de una estructura organizativa más compleja, con tres Servicios Comunes y las Unidades Procesales de Apoyo Directo a Magistrados. Esa transformación estructural, según STAJ, ha generado “caos y desorganización” desde su implantación.

González Cubero critica que se hayan creado unidades judiciales cuya única plantilla sea la de un magistrado o magistrada, “sin letrado, ni gestores, ni tramitadores ni personal de auxilio”, pese a que cada perfil desempeña funciones esenciales. Además, advierte de que está prevista la creación de dos nuevas unidades antes de que finalice el año “también sin funcionarios”.

Fallos tecnológicos y nuevo programa “Atenea”

Los problemas tecnológicos constituyen otro de los ejes de la denuncia. “Los fallos en programas y aplicaciones informáticas continúan siendo constantes”, lo que dificulta el trabajo diario y provoca retrasos y paralizaciones en la tramitación de procedimientos.

A esta situación se suma la previsión de implantar en los próximos meses un nuevo sistema de gestión procesal, denominado “Atenea”, que, según el sindicato, “carece de funcionalidades básicas, está lleno de errores y funciona con mayor lentitud”. Aunque no se perciba acumulación de papel en pasillos y oficinas, explican, el trabajo se realiza con expedientes digitales, lo que oculta la magnitud del atasco.

Formación insuficiente y edificios desorientadores

Desde STAJ también se cuestiona la formación ofrecida al personal, limitada a cursos online de corta duración para adaptarse a nuevas aplicaciones y a la reordenación de funciones. A ello se añade la eliminación en julio de la figura de los formadores presenciales, que durante años impartieron formación práctica sobre los programas utilizados en la tramitación judicial.

El sindicato denuncia igualmente la reubicación del personal en un edificio judicial “no adaptado a la nueva organización en Servicios Comunes”, sin inversiones estructurales y con una cartelería enviada por el Ministerio que “más que orientar, confunde”.

Retrasos y desorientación ciudadana

Como consecuencia, la tramitación de procedimientos y la emisión de resoluciones “se han paralizado en algunos casos y retrasado en la mayoría”. Profesionales y ciudadanos, según la denuncia sindical, “deambulan por los edificios judiciales desorientados en busca de la oficina correspondiente”.

“Los funcionarios tratan con su esfuerzo de desarrollar su trabajo lo mejor que pueden”, concluye González Cubero, pero advierte de que sin medios personales suficientes, tecnología adecuada y formación práctica, “la buena voluntad no será suficiente para proporcionar a los ciudadanos un servicio de justicia de calidad”.