La polémica por la indumentaria de San Froilán se rebaja: no será excluyente
El Ayuntamiento de León ha salido al paso de la polémica generada por la indumentaria prevista para el desfile de pendones de San Froilán y asegura que la vestimenta recomendada no constituye en ningún caso un requisito para participar.
La aclaración municipal llega después del comunicado difundido este jueves por presidentes de Juntas Vecinales y representantes de grupos de Pendoneros de 39 localidades leonesas y de la Virgen del Castro, que expresaron su «más absoluto enfado, descontento y desacuerdo» con las condiciones incorporadas a las bases del desfile de 2026.
Frente a la interpretación de los colectivos, que entendían que se pretendía imponer una determinada imagen a los participantes, el Ayuntamiento puntualiza que "es recomendable asistir con trajes tradicionales leoneses o bien con una cierta uniformidad", pero insiste en que "en ningún caso la vestimenta será excluyente a la hora de desfilar".
De este modo, quienes acudan con los polos o camisetas identificativas de sus respectivas agrupaciones podrán participar igualmente en el desfile.
Una recomendación, no una obligación
La propuesta municipal contempla como opción de uniformidad el uso de zapato oscuro, pantalón negro, camisa blanca y fajín, mientras que la primera alternativa planteada es acudir con trajes tradicionales leoneses.
El Ayuntamiento precisa que estas pautas tienen carácter de recomendación y no pretenden impedir la participación de ningún grupo por su indumentaria. La aclaración municipal modifica así el alcance que los colectivos habían atribuido a las nuevas bases y sitúa el debate más en el terreno de la imagen recomendada para el desfile que en el de las condiciones de acceso al mismo.
La institución local explica que la finalidad de promover el traje tradicional responde a la propia propuesta de la Asociación de Pendones y persigue «fomentar el valor de la indumentaria leonesa como una seña más de identidad del pueblo de León».
Identidad leonesa frente a uniformidad
El Ayuntamiento defiende que la vestimenta tradicional forma parte del patrimonio cultural leonés y considera que su presencia en San Froilán permite reforzar esa dimensión identitaria de la celebración.
"El uso de estas vestimentas expresan nuestra identidad como pueblo, lo que debemos tratar con respeto a nuestra historia y a nuestra tradición", sostiene el Consistorio en su aclaración.
La posición municipal trata de diferenciar, por tanto, entre reivindicar una mayor presencia de la indumentaria tradicional y establecer una obligación para todos los participantes. En este último punto, la respuesta es tajante: no habrá exclusión del desfile por no vestir conforme a las recomendaciones.
39 localidades habían pedido retirar la norma
La polémica se originó a raíz de las nuevas condiciones incluidas en las bases del desfile. Los representantes de 39 localidades consideraron que la medida podía desembocar en una «uniformidad gris e inexistente en el pasado» y reclamaron la retirada inmediata de la regulación.
Los colectivos defendían que la diversidad de colores, diseños e indumentarias constituye precisamente una parte esencial de la identidad de los pueblos que participan en el desfile. A su juicio, cada agrupación mantiene una personalidad vinculada a su pendón y a las tradiciones de su territorio.
Entre las localidades firmantes figuran Barrientos, Bustillo del Páramo, Calzada de la Valdería, Carral de la Vega, Castrocalbón, La Bañeza, Jiménez de Jamuz, Murias de Rechivaldo, Quintana del Marco, San Justo de la Vega, Santa Catalina de Somoza, Santa Colomba de la Vega, Veguellina de Órbigo, Villamontán de la Valduerna, Villanueva de Jamuz y Villoria de Órbigo, entre otras.
El desfile mantiene el carácter abierto
La aclaración del Ayuntamiento introduce así un elemento relevante en el conflicto: la recomendación de una estética tradicional o de cierta uniformidad no impedirá que los grupos mantengan sus propias camisetas o polos identificativos.
Los colectivos habían advertido de que una regulación estricta podía desvirtuar el carácter popular de una celebración en la que participan agrupaciones procedentes de numerosos pueblos de la provincia. Su reivindicación se centraba en conservar la autonomía y la personalidad de cada formación y en mantener el «colorido» que, según defendían, caracteriza al desfile.
El Ayuntamiento, por su parte, mantiene la apuesta por potenciar la indumentaria tradicional como elemento de identidad, pero deja claro que esa orientación no se traducirá en una condición excluyente para participar en San Froilán.