El precio de los combustibles se dispara en León y el diésel roza los dos euros

El gasóleo encadena una fuerte escalada mientras la gasolina 95 y la de 98 octanos también registran importantes incrementos en la provincia
gasolinera
Llenar el depósito vuelve a convertirse en un gasto cada vez más elevado para los conductores de la provincia de León.

Llenar el depósito vuelve a convertirse en un gasto cada vez más elevado para los conductores de la provincia de León. Los precios de los carburantes han experimentado una fuerte escalada durante las últimas semanas y el diésel se sitúa ya en niveles próximos a los dos euros por litro, mientras las gasolinas también se acercan a cotas que vuelven a tensionar los presupuestos familiares.

La evolución es especialmente acusada en el caso del gasóleo, que ha registrado un incremento del 15,7% en apenas un mes. La gasolina de 95 octanos tampoco escapa a la subida y acumula un encarecimiento del 8,8%, mientras que la de 98 aumenta un 7,4%.

El repunte se produce además en pleno verano, coincidiendo con una época de elevada movilidad por los desplazamientos vacacionales y con la recuperación de una parte de la fiscalidad que se había reducido para contener el impacto de la crisis energética.

El diésel, cerca de los dos euros

El gasóleo es el carburante que está soportando la mayor presión sobre los precios. En León, los valores que se encuentran actualmente en la provincia sitúan el litro en numerosos puntos en el entorno de 1,80 euros y acercándose a la barrera de los dos euros.

Con una referencia de 1,869 euros por litro, llenar un depósito de 55 litros supone ya unos 102,8 euros. La factura se dispara por tanto por encima de los cien euros para un vehículo con un depósito de capacidad media.

La subida es especialmente significativa si se compara con los precios de apenas unas semanas atrás. La escalada del gasóleo está siendo superior a la experimentada por las gasolinas y vuelve a colocar este carburante como uno de los principales focos de presión sobre los gastos de los conductores.

La gasolina 95 supera los 1,70 euros

La gasolina de 95 octanos también ha experimentado un notable incremento. La referencia actual se sitúa alrededor de 1,75 euros por litro, de manera que completar un depósito de 55 litros supone un desembolso aproximado de 96,25 euros.

El aumento del 8,8% en un solo mes supone cerca de ocho euros más por cada depósito de capacidad media respecto a los niveles registrados antes de la última reducción de las bonificaciones.

La gasolina 95 continúa siendo, pese a todo, la alternativa más económica entre los carburantes convencionales más utilizados, pero la distancia respecto al gasóleo se ha reducido de forma considerable como consecuencia de la intensa subida de este último.

La gasolina de 98 se acerca a los 1,90 euros

La gasolina de 98 octanos mantiene igualmente una trayectoria ascendente y se mueve en torno a los 1,90 euros por litro. Con una referencia de 1,898 euros, llenar un depósito de 55 litros supone aproximadamente 104,4 euros.

El incremento acumulado durante el último mes alcanza el 7,4%, una subida que también se deja notar en el bolsillo de los conductores que utilizan este tipo de combustible.

De esta forma, tanto el diésel como la gasolina de 98 octanos sitúan el coste de un depósito medio por encima de los cien euros, mientras que la gasolina 95 se queda ya muy cerca de esa barrera.

Menos ayuda fiscal desde agosto

La evolución de los precios coincide con una reducción de las medidas fiscales aplicadas para amortiguar el impacto del encarecimiento de los carburantes. Desde el 1 de agosto, la bonificación del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos se ha reducido de 15 a 10 céntimos por litro.

El calendario establecido contempla además una nueva reducción en septiembre, cuando la ayuda quedará limitada a cinco céntimos por litro. El Gobierno aprobó estas modificaciones dentro del paquete de medidas adoptado para hacer frente a la evolución de los precios energéticos.

A ello se suma la recuperación del IVA de los carburantes al tipo general del 21%, después de varios meses en los que se había aplicado un tipo reducido.

Un impacto directo en las familias leonesas

La combinación del encarecimiento del combustible y la reducción progresiva de las ayudas fiscales está trasladando una presión creciente a los conductores. Para quienes utilizan el vehículo a diario para desplazarse al trabajo, recorrer largas distancias o realizar desplazamientos por la provincia, la subida supone un incremento significativo del gasto mensual.

El efecto también alcanza al transporte y a las actividades económicas que dependen del gasóleo, de modo que el aumento del coste de llenar los depósitos puede terminar repercutiendo en otros bienes y servicios.

Los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica permiten seguir la evolución de los precios y comprobar las diferencias existentes entre territorios y establecimientos a través del Geoportal de Hidrocarburos.

Un verano con el combustible al alza

El encarecimiento llega además en plena temporada estival, cuando los desplazamientos por carretera aumentan de forma considerable. Para muchos conductores leoneses, afrontar un viaje de ida y vuelta supone ahora un desembolso sensiblemente mayor que hace apenas unas semanas.

La tendencia deja una fotografía clara: el diésel es el carburante que más se ha disparado, la gasolina 95 acumula también una subida cercana al 9% y la de 98 se aproxima a los 1,90 euros por litro. Repostar, por tanto, vuelve a convertirse en un gasto relevante para las economías familiares de la provincia de León.