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Madrid afronta un incendio sin precedentes con más de 60.000 personas afectadas

El fuego arrasa unas 12.000 hectáreas, obliga a declarar la emergencia nacional y desata un enfrentamiento político entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid
La virulencia del incendio ha superado todas las previsiones.
La virulencia del incendio ha superado todas las previsiones.

La Comunidad de Madrid vive una de las mayores emergencias de su historia reciente a causa del gran incendio forestal que afecta al suroeste de la región y que, unido al fuego declarado en la provincia de Ávila, ha provocado la declaración de emergencia de interés nacional. El balance provisional sitúa en torno a 12.000 las hectáreas calcinadas en territorio madrileño y supera las 60.000 personas entre evacuadas y confinadas por la evolución de las llamas.

El avance del incendio, favorecido por las elevadas temperaturas y el viento, ha obligado a movilizar un amplio dispositivo de medios estatales y autonómicos, mientras España ha solicitado apoyo al Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para reforzar las tareas de extinción.

Tres incendios convertidos en una sola gran emergencia

La situación se agravó durante la jornada del viernes cuando los focos de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias terminaron uniéndose, mientras continuaba activo el incendio de Burgohondo, en Ávila. La prioridad del operativo ha sido impedir que los distintos frentes confluyan y proteger los núcleos habitados situados en la trayectoria del fuego.

Las condiciones meteorológicas han dificultado las labores de extinción, con rachas de viento que alcanzaron los 60 kilómetros por hora y un ambiente extremadamente seco. Aunque durante la tarde cambió la dirección del viento y redujo temporalmente el riesgo de unión entre los incendios de Madrid y Ávila, las autoridades mantienen la máxima vigilancia.

Decenas de municipios afectados

Las órdenes de evacuación y confinamiento se han ido ampliando conforme avanzaba el incendio. Entre las localidades afectadas figuran Aldea del Fresno, Villa del Prado, Pelayos de la Presa, San Martín de Valdeiglesias, Chapinería, Navas del Rey, Colmenar del Arroyo, Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela, Navalagamella y Zarzalejos.

Uno de los puntos que concentra mayor atención es el entorno del complejo de antenas espaciales de Robledo de Chavela, cuya proximidad al incendio ha obligado a reforzar las labores de protección.

En cuanto a los daños materiales, el primer balance facilitado por la Comunidad de Madrid apunta a 43 viviendas destruidas y otras 286 con diferentes niveles de afectación, principalmente en Villa del Prado. Hasta el momento no se han registrado víctimas mortales ni heridos graves, aunque los servicios sanitarios han atendido a cerca de un centenar de personas por inhalación de humo o episodios de ansiedad.

Más de 2.000 efectivos en el dispositivo

La dirección operativa de la emergencia corresponde a la Unidad Militar de Emergencias (UME), después de que la Comunidad de Madrid solicitara al Gobierno la declaración de emergencia de interés nacional. El Ministerio del Interior asumió el mando del operativo durante la noche del jueves.

En el dispositivo participan más de 1.100 militares de la UME, alrededor de un millar de efectivos de la Guardia Civil, Protección Civil, Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y otros recursos del Ministerio para la Transición Ecológica. Además, está prevista la incorporación de cuatro aviones anfibios del mecanismo europeo, dos enviados por Italia y otros dos por Grecia, que se sumarán a los medios aéreos estatales.

Los responsables de la emergencia confían en que la bajada de las temperaturas, un descenso de la intensidad del viento y el aumento de la humedad durante las próximas horas favorezcan las tareas para estabilizar el incendio.

La gestión del incendio provoca un duro enfrentamiento político

La dimensión de la emergencia también ha trasladado la tensión al ámbito político. La decisión de la Comunidad de Madrid de solicitar que el Estado asumiera la dirección de la emergencia abrió un intercambio de reproches entre responsables de ambas administraciones.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, criticó en la red social X la gestión de las comunidades gobernadas por el Partido Popular en materia de incendios forestales, mientras que la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, defendió que la petición de emergencia nacional respondía al procedimiento previsto para situaciones que afectan simultáneamente a varias comunidades autónomas y comportan un riesgo elevado para la población.

El cruce de declaraciones elevó el tono de la confrontación política durante toda la jornada. Por su parte, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, hizo un llamamiento a centrar los esfuerzos en la atención a los afectados y respaldar el trabajo de los servicios de emergencia, evitando que la gestión del incendio quedara eclipsada por la polémica institucional.