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Celta fortuna 4-1 Ponferradina

El ascenso se escapa entre lágrimas para la Ponferradina

El Celta Fortuna castiga con dureza a una Deportiva que llegó a creer en Segunda tras el empate de Borja Valle, pero que acabó arrollada (4-1) y hundida sobre el césped mientras el filial celeste celebraba su ascenso

La SD Ponferradina volverá a jugar la próxima temporada en Primera Federación. El extraordinario recorrido firmado por el conjunto berciano en la segunda vuelta, una reacción que alimentó durante meses la ilusión de regresar al fútbol profesional, encontró este sábado un final tan doloroso como inesperado en Balaídos.

El Celta Fortuna, atrevido, dinámico y eficaz, acabó imponiéndose por un contundente 4-1 en una final que dejó una imagen imborrable: la de los futbolistas blanquiazules derrumbados sobre el césped, entre lágrimas, mientras el filial celeste celebraba un histórico ascenso a Segunda División.

La Deportiva puso corazón, esfuerzo y convicción. Nunca dejó de creer. Sin embargo, el sueño del equipo -impulsado por un Nafti enorme en el banquillo- terminó hecho añicos ante un rival que supo golpear en los momentos decisivos y que acabó convirtiendo la esperanza berciana en una profunda decepción.

Un inicio equilibrado y una primera mitad de resistencia

El partido comenzó con un ambiente espectacular en Balaídos, con ambas aficiones empujando desde el primer minuto. La Ponferradina salió concentrada, seria en defensa y muy consciente de la trascendencia de la cita. Durante el primer cuarto de hora consiguió contener las acometidas del filial vigués gracias a unas líneas muy juntas y al incansable trabajo de Keita en la presión.

El conjunto celeste dominaba más la posesión, pero la Deportiva se encontraba cómoda en un encuentro de mucha disputa y pocas concesiones. De hecho, los bercianos apenas concedían espacios y amenazaban con transiciones rápidas cuando recuperaban el balón.

Sin embargo, en el minuto 23 llegó el primer golpe. Una transición perfectamente ejecutada por el Celta Fortuna permitió a Hugo González adelantar a los gallegos y encender Balaídos. El 1-0 obligó a la Ponferradina a dar un paso adelante.

Lejos de descomponerse, el equipo de Nafti mantuvo la calma. Continuó presionando la salida de balón rival y buscando oportunidades para equilibrar la eliminatoria. El premio llegó poco antes del descanso. En el minuto 43, Borja Valle recogió un balón dentro del área, recortó a su defensor y definió con calidad ante Coke Carrillo para establecer el 1-1. El capitán berciano devolvía la esperanza a los cientos de aficionados desplazados y permitía a la Deportiva marcharse al descanso con la sensación de haber recuperado el control emocional de la final.

El partido, en cuatro claves

El penalti que cambió el rumbo de la final
La Ponferradina atravesaba sus mejores minutos tras el descanso y daba la sensación de tener controlado el partido cuando llegó la acción decisiva. El penalti señalado sobre Marín en el minuto 61 permitió a Hugo González firmar el 2-1 y cambió por completo el escenario del encuentro.
La eficacia del Celta Fortuna en las áreas
El filial celeste supo aprovechar sus momentos. Marcó en una rápida transición en la primera parte, transformó el penalti en el segundo tiempo y castigó los espacios de una Deportiva volcada al ataque para sentenciar con los tantos de Somuah y Capde.
El empate de Borja Valle no tuvo continuidad
El gol del capitán berciano al borde del descanso devolvió la esperanza a la Deportiva y premió su buen trabajo defensivo y táctico. Sin embargo, el equipo no logró transformar su buen inicio de la segunda mitad en ocasiones claras que le permitieran adelantarse en el marcador.
El riesgo ofensivo acabó pasando factura
Con el 2-1 en contra, la Ponferradina asumió riesgos, introdujo cambios ofensivos y se lanzó en busca del empate. Esa apuesta dejó espacios que el Celta Fortuna explotó con acierto en los minutos finales para convertir una final equilibrada en una derrota demasiado abultada para los méritos bercianos.

La ilusión berciana se estrelló contra un penalti

La segunda mitad arrancó con una Ponferradina ambiciosa. Keita, Borja Vázquez y Calderón protagonizaron los primeros avisos de un conjunto que parecía más cerca del segundo gol que de sufrir. Los bercianos presionaban arriba, recuperaban balones en campo contrario y daban la impresión de estar gestionando mejor el momento decisivo del encuentro.

Pero el fútbol volvió a mostrar su cara más cruel. En el minuto 61, una acción de Koke sobre Marín fue castigada con penalti. Las protestas blanquiazules no evitaron que Hugo González transformara la pena máxima dos minutos después para colocar el 2-1.

El gol cayó como una losa sobre la Deportiva. Aun así, el equipo berciano no bajó los brazos. Nafti movió el banquillo, introdujo piernas frescas y buscó soluciones ofensivas con Slavy, Mfulu, Andújar y Xemi. La Ponferradina siguió insistiendo, acumulando hombres en ataque y tratando de encontrar el empate que prolongara el sueño.

El desenlace más amargo

La apuesta ofensiva dejó espacios y el Celta Fortuna no perdonó. En el minuto 85, Somuah aprovechó una acción bien conducida para superar por bajo a Andrés Prieto y firmar el 3-1 que prácticamente sentenciaba la final.

La Deportiva se lanzó entonces a la desesperada. Los balones largos sustituyeron a la elaboración y el equipo berciano buscó una heroicidad cada vez más improbable. La tensión se tradujo en nervios, protestas y en la expulsión de Cortés ya en el tiempo añadido.

Con la Ponferradina completamente volcada, llegó el golpe definitivo. En el minuto 95, Capde culminó una contra para establecer el 4-1 y desatar la fiesta celeste. El pitido final confirmó el ascenso del Celta Fortuna y dejó una escena de enorme tristeza en el bando berciano.

Los jugadores de la Deportiva cayeron al césped entre lágrimas. Habían recorrido un camino extraordinario para llegar hasta allí. Habían levantado una temporada que parecía perdida y se habían ganado el derecho a soñar. Pero el último escalón resultó imposible de superar.

Mientras Balaídos celebraba el ascenso del Celta Fortuna a Segunda División, la Ponferradina iniciaba el duro camino de la reconstrucción. El sueño terminó en Vigo, entre abrazos de unos y lágrimas de otros. Y fueron las lágrimas blanquiazules las que mejor reflejaron la dimensión de una derrota que tardará mucho tiempo en olvidarse.

Ficha técnica
4 Celta Fortuna: Coke Carrillo; Ribes, Anxo Rodríguez, Meixús (Capdevila, 90’); Gavián (Milla, 75’), Burcio, Antañón, Joel López; Hugo González (Ndiaye, 90’), Álvaro Marín (Somuah, 75’) y Óscar Marcos (Ángel Arcos, 68’).
1 SD Ponferradina: Andrés Prieto; Koke (Xemi, 83’), Undabarrena, Ger Nóvoa, Andoni López; Calderón (Andújar, 83’), San Emeterio (Cortés, 68’), Erik Morán (Mfulu, 75’), Borja Vázquez; Borja Valle y Keita (Slavy, 75’).
Goles: 1-0, min 23: Hugo González; 1-1, min 43: Borja Valle; 2-1, min 64: Hugo González, de penalti; 3-1, min 86: Somuah; 4-1, min 95: Capdevila.
Árbitro: Pablo Morales (Andalucía). Expulsó con roja directa a Cortés (93’) Tarjeta amarilla a Ger Nóvoa (56’), San Emeterio (62’), Undabarrena (92’) y Borja Vázquez (96’)
Incidencias: Abanca Balaídos. 18.007 espectadores, 3.000 de ellos seguidores bercianos.