Evacuadas 312 personas de Montesol, Santa María, Castro y Barrillos por el incendio de San Cipriano del Condado
El incendio forestal declarado este miércoles en San Cipriano del Condado, dentro del municipio de Vegas del Condado, mantiene una evolución preocupante que ha llevado al Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) a ampliar las medidas de protección para la población tras la activación del Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR-2).
A las evacuaciones ya decretadas en la urbanización Montesol de Santa María del Condado, Castro de Condado y Barrillos de Curueño, se suma ahora el desalojo de Santa María del Monte del Condado, donde han tenido que abandonar sus viviendas 98 personas.
En la urbanización Montesol, en Santa María del Condado, han sido evacuadas 130 personas, que están siendo acogidas temporalmente en el colegio de Villaobispo. Asimismo, 50 vecinos de Castro de Condado han sido trasladados al polideportivo de Villanueva del Condado y otras 34 personas de Barrillos de Curueño al pabellón municipal de La Vecilla.
Con la incorporación de Santa María del Monte del Condado a las medidas preventivas, el número total de personas evacuadas asciende ya a 312.
El fuego obliga a cortar la N-621
La progresión de las llamas también ha tenido consecuencias sobre la red viaria. El avance del incendio ha obligado a interrumpir la circulación en la carretera N-621, después de que el fuego alcanzara la calzada y continuara su desplazamiento en dirección a Barrillos de Curueño.
La prioridad de los servicios de emergencia continúa siendo garantizar la seguridad de los vecinos y evitar que el incendio afecte a nuevas zonas habitadas.
Una rápida escalada de la emergencia
El incendio comenzó a las 14.38 horas de este miércoles por causas que todavía permanecen bajo investigación. La Junta de Castilla y León declaró el nivel IGR-1 a las 16.46 horas al estimar que la estabilización del fuego podría prolongarse durante un periodo superior a doce horas.
Menos de una hora después, a las 17.24 horas, la evolución del incendio obligó a elevar la situación a IGR-2 al apreciarse riesgo para la población y para bienes no forestales, lo que supuso un refuerzo de la coordinación entre administraciones y la adopción de medidas extraordinarias de protección civil.
Amplio dispositivo sobre el terreno
Las tareas de extinción continúan con un importante despliegue de medios. En la zona trabajan una docena de recursos, entre ellos dos medios aéreos, tres cuadrillas helitransportadas, una cuadrilla terrestre, dos autobombas, una máquina bulldozer y tres agentes medioambientales.
Los efectivos mantienen sus esfuerzos para contener el avance del incendio, mientras se sigue evaluando la evolución del fuego y la situación de las localidades afectadas por las evacuaciones preventivas.
Rápida propagación
Previamente, los equipos habían señalado la necesidad de realizar un vuelo de reconocimiento para conocer la evolución del frente y definir las zonas de intervención: “Sobrevolamos para reconocer el incendio y ubicarnos en zona de trabajo”.
La rápida propagación del fuego y su proximidad a zonas habitadas llevaron a activar las medidas preventivas para proteger a la población del entorno.
El incendio pasa de IGR 1 a IGR 2 en menos de una hora
El incendio se inició a las 14.38 horas de este miércoles por causas que todavía se investigan. La Consejería de Medio Ambiente y Energía de la Junta de Castilla y León declaró el nivel IGR 1 a las 16.46 horas, al considerar que la estabilización del fuego podía prolongarse durante más de doce horas.
Sin embargo, la evolución posterior del incendio obligó a elevar la emergencia al nivel 2 del IGR a las 17.24 horas, al existir riesgo para la población y para bienes no forestales.
La declaración de este nivel supone un refuerzo de la coordinación del operativo y la adopción de medidas adicionales para garantizar la seguridad en las zonas próximas al incendio.
Operativo reforzado
El dispositivo de extinción cuenta actualmente con una docena de medios desplegados, entre ellos dos medios aéreos, tres cuadrillas helitransportadas, una cuadrilla terrestre, dos autobombas, una máquina bulldozer y tres agentes medioambientales.
Los equipos trabajan para contener el avance de las llamas mientras se mantiene la vigilancia sobre la evolución del incendio y sobre las localidades del entorno afectadas por las medidas preventivas.
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