Nina Chana y JFChana, un eclipse compartido
Nina Chana y su hijo JFChana eligieron el campo de fútbol de Requejo de la Vega para contemplar el eclipse total de Sol. Allí, alejados del ruido y rodeados de otros espectadores, compartieron uno de los acontecimientos astronómicos más singulares de las últimas décadas.
Más allá del lugar elegido, para JFChana lo verdaderamente importante fue quién estaba a su lado durante ese instante. La experiencia adquirió así un componente especialmente emotivo para madre e hijo.
El valor de compartirlo
“Lo importante es con quién se vive un evento único y, en este caso, con una mujer única. Podía haber elegido 100 sitios y 100 personas, la elegí a ella en casa”, resume JF Chana al explicar por qué decidió compartir el eclipse con su madre.
Durante la totalidad, el campo de fútbol de Requejo de la Vega se convirtió en un escenario privilegiado para contemplar cómo la Luna ocultaba el Sol y la luz del día cambiaba durante unos instantes.
Un recuerdo para los dos
El eclipse deja así para Nina y JFChana mucho más que una imagen del cielo. La jornada queda vinculada a un lugar concreto y, sobre todo, a la experiencia de haber compartido en familia un fenómeno extraordinario.
Requejo de la Vega fue su particular mirador para una jornada que madre e hijo recordarán por el espectáculo celeste y por la persona que eligieron para vivirlo juntos.