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Calçots en teja y brasa lenta: una tradición consolidada en La Pineda

El restaurante mantiene desde 2010 su temporada de calçots a la brasa, combinando producto de calidad, parrilladas y un espacio familiar para disfrutar alrededor de la mesa

Los calçots llegan a la mesa servidos en tejas, todavía humeantes, con la piel tostada por el fuego y la salsa romesco lista para el ritual. Es la imagen que resume una forma de entender la gastronomía que en La Pineda no es nueva ni ocasional, sino una tradición que el restaurante mantiene desde 2010.

Situado en la Carretera de Asturias, kilómetro 3,5, en León, La Pineda ha construido a lo largo de más de una década una propuesta basada en la brasa, el producto y la experiencia compartida. Un modelo que combina cocina tradicional con un espacio pensado para familias y grupos, y que ha convertido las calçotadas en una de sus señas de identidad.

El ritual de la calçotada

El servicio de los calçots sigue un orden preciso. José Luis de Paz, gerente del restaurante, se encarga de explicar el funcionamiento en la mesa antes de comenzar. Cada comensal se coloca su babero y, a partir de ese momento, el protocolo deja paso al disfrute.

Para ir abriendo apetito se sirve un plato de embutidos de León con pan tumaca, antes de que los calçots, asados a la brasa y presentados en tejas, ocupen el centro de la mesa. La comida se completa con una parrillada de carne, cerrando un menú concebido para comerse sin prisas y en compañía.

Un único menú abierto al público

Durante la temporada de calçots, La Pineda ofrece el 'Menú Calçot', que es el único disponible sin encargo previo. Su precio es de 29,50 euros por persona e incluye:

Selección de embutidos de León con pan tumaca
Calçots a la brasa con salsa romesco, con posibilidad de repetir
Ensalada de la huerta
Selección de carnes a la parrilla con patatas, también con opción de repetir
Teja de calçots (15 unidades)
Degustación de postres caseros
Bodega y aguas minerales

 

El resto de propuestas -menús con botillo del Bierzo, paletilla de lechazo asado o parrilladas de pescado y marisco- se elaboran únicamente por encargo.

Brasa, espacio y convivencia

La cocina de La Pineda gira en torno al fuego lento. Tanto los calçots como las parrilladas se preparan a la brasa, respetando tiempos y producto. Además, el restaurante cuenta con amplias zonas interiores y exteriores, terrazas y una zona de juegos infantil con hinchables, lo que ha consolidado su perfil como espacio gastronómico familiar. 

Continuidad frente a la moda

En un contexto gastronómico marcado por la rotación constante de conceptos, La Pineda ha optado por la continuidad. Mantener una propuesta reconocible, basada en la brasa, los calçots y el tiempo compartido alrededor de la mesa, ha sido clave para su consolidación a lo largo de más de quince años.