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La IGP Cecina de León alerta de escasez de carne y la imparable subida de precios

El Consejo Regulador advierte de un “horizonte incierto” para el sector y agradece a los industriales su apuesta por la calidad
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El Consejo Regulador de la IGP ‘Cecina de León’ ha trasladado su preocupación por la situación que atraviesa el sector tras celebrar en Astorga su tradicional Asamblea General anual.

El Consejo Regulador de la IGP ‘Cecina de León’ ha trasladado su preocupación por la situación que atraviesa el sector tras celebrar en Astorga su tradicional Asamblea General anual. Durante el encuentro, los responsables de la denominación alertaron de la escasez de materia prima y del aumento del precio de la carne, factores que sitúan al producto en un contexto de “horizonte incierto”.

El presidente del Consejo Regulador, Luis Castro, expuso ante los industriales las principales dificultades que afronta actualmente uno de los productos más representativos de la gastronomía leonesa. “Vivimos tiempos ásperos y el horizonte se ha vuelto incierto”, afirmó durante su intervención.

La escasez de materia prima preocupa al sector

El máximo responsable de la IGP subrayó que la base del producto se encuentra en una situación complicada debido a la falta de carne disponible en el mercado y al encarecimiento de su coste.

“La materia prima que da sentido a todo lo que somos se ha vuelto más difícil de encontrar. La carne escasea. Y cuando aparece, lo hace con un precio que muerde”, señaló Castro, quien explicó que esta situación no responde a una circunstancia puntual.

Según indicó, el sector se encuentra condicionado por factores que trascienden el ámbito local. En este sentido, apuntó a decisiones internacionales como el acuerdo comercial con Mercosur, que, a su juicio, influyen en el contexto en el que compiten los productores.

“Competimos en un mundo que parece olvidar que la calidad no se improvisa y que la tradición no se fabrica en serie”, afirmó.

Defensa de un producto ligado al territorio

Durante la asamblea, el Consejo Regulador quiso reivindicar el origen y la forma de elaboración de la cecina leonesa, destacando su estrecha relación con el medio rural y con los profesionales que la elaboran.

En palabras de su presidente, la ‘Cecina de León’ “no nace en despachos: nace en el campo, en la paciencia del ganadero y en el pulso firme del maestro que cura la carne con sobriedad”.

Castro insistió en que se trata de un producto heredero de un oficio tradicional que exige tiempo y conocimiento, y que no admite “atajos” en su proceso de elaboración.

Asamblea de la IGP
Imagen de los participantes en la asamblea de la IGP de León.

Reconocimiento al trabajo de los industriales

El Consejo Regulador aprovechó la reunión anual para agradecer públicamente el esfuerzo de las empresas certificadas, que continúan apostando por mantener los estándares de calidad a pesar del aumento de los costes y la incertidumbre del mercado.

Desde la IGP destacaron “el esfuerzo callado” de los industriales que siguen defendiendo la excelencia del producto y su identidad territorial, “sin estridencias pero sin rendición”.

Producción cercana a 100.000 piezas en 2025

A pesar de las dificultades, la IGP ‘Cecina de León’ cerró el año 2025 con una producción cercana a las 100.000 piezas certificadas, manteniendo además el objetivo de consolidar y ampliar su presencia en los mercados europeos.

El Consejo Regulador recordó que la tradición y la experiencia acumulada durante generaciones continúan siendo los pilares del producto. “Esta tierra sabe resistir y esperar. Mientras haya quienes crean en este producto y manos dispuestas a curarlo, la Cecina de León seguirá teniendo futuro”, señalaron.

Homenaje a Manuel Álvarez González

La asamblea sirvió también para rendir un homenaje al industrial Manuel Álvarez González, vinculado a la empresa Jamones León y miembro de la IGP, fallecido recientemente.

El Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida ‘Cecina de León’, con sede en Astorga y dependiente de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, es el organismo encargado de certificar las piezas utilizadas para elaborar este producto, garantizando que cumplan los requisitos de calidad establecidos.