Continúa grave el motorista del accidente en la LE-441 mientras se multiplican las críticas
El último accidente registrado en el acceso a San Andrés del Rabanedo desde Ferral del Bernesga ha vuelto a poner el foco sobre la seguridad de la carretera LE-441, un tramo cuya peligrosidad llevan años denunciando los residentes de la zona.
Aunque a primera hora se informó erróneamente del fallecimiento del conductor de la motocicleta implicada en el siniestro, finalmente se ha confirmado que el herido continúa ingresado en estado grave. La rectificación no ha rebajado la preocupación existente entre los vecinos, que consideran que el accidente vuelve a evidenciar los riesgos de un punto que califican como especialmente conflictivo.
Entre las voces que han reclamado actuaciones urgentes figura la concejala no adscrita y vecina del municipio, Eva Valbuena, quien ha vuelto a denunciar públicamente la falta de medidas para mejorar la seguridad vial en este acceso.
Un punto negro para los residentes
Tras conocerse el accidente, Valbuena expresó en redes sociales la inquietud existente entre quienes residen en el entorno de la carretera.
"Una vez más, los vecinos de San Andrés del Rabanedo volvemos a vivir con la noticia de un accidente en uno de los puntos más peligrosos de nuestro municipio", señaló.
La edil discrepa de quienes sostienen que la siniestralidad en este tramo no difiere de la registrada en otros puntos del municipio.
"Como vecina del lugar, discrepo profundamente de esa afirmación. No hay año en el que no se registren tres o cuatro accidentes, y muchos de ellos de gravedad", afirma.
Según explica, el problema se concentra especialmente en la bajada desde Ferral del Bernesga hacia la calle La Virgen, donde confluyen circunstancias que, a su juicio, incrementan el riesgo de colisión.
Maniobras peligrosas y escasa visibilidad
Entre los factores que los residentes consideran más preocupantes se encuentran determinadas incorporaciones indebidas realizadas por algunos conductores y la reducida visibilidad existente en la zona.
"Existe una línea continua que numerosos conductores que bajan desde Ferral invaden para incorporarse indebidamente. El problema se agrava porque hay una curva con poca visibilidad", advierte Valbuena.
Los vecinos sostienen que la combinación de velocidad, maniobras incorrectas y dificultades para observar el tráfico convierte este acceso en uno de los puntos más delicados de la red viaria local.
El desgaste de convivir con los accidentes
La repetición de siniestros ha generado un creciente malestar entre quienes viven junto a la carretera. Según la concejala, el problema trasciende el ámbito de la seguridad vial y afecta directamente a la calidad de vida de numerosas familias.
"Están cansados los vecinos. Están cansadas las familias que viven junto a este punto negro y que año tras año tienen que escuchar frenazos, golpes y sirenas", expone.
Además, recuerda que algunos inmuebles situados en las inmediaciones han sufrido daños materiales a consecuencia de accidentes ocurridos en la zona.
El último siniestro, con un motorista que continúa hospitalizado en estado grave, ha vuelto a reactivar la preocupación vecinal y el temor a que puedan producirse consecuencias aún más graves en el futuro.
Una moción aprobada sin ejecutar
Entre las medidas que los residentes consideran necesarias figuran actuaciones para reducir la velocidad de los vehículos antes de acceder al casco urbano, así como mejoras en la señalización y en otros puntos próximos, entre ellos el paso de peatones de Corpus Christi.
Valbuena recuerda que recientemente el Pleno municipal aprobó una moción encaminada a solicitar mejoras en la LE-441 y reforzar la seguridad vial.
"La moción fue aprobada por unanimidad. Sin embargo, a día de hoy, nada se ha hecho", asegura.
Petición de actuación a las administraciones
La concejala recuerda que la carretera depende de la Junta de Castilla y León, aunque determinadas actuaciones dentro del núcleo urbano corresponden al Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo.
Por ello, reclama una intervención coordinada entre ambas administraciones para resolver una situación que considera conocida desde hace años.
"Los vecinos no entienden de competencias administrativas ni de excusas burocráticas. Lo que ven es que los accidentes siguen produciéndose año tras año", afirma.
La edil concluye insistiendo en la necesidad de adoptar medidas preventivas antes de que se produzcan consecuencias irreversibles.
"Los vecinos no podemos seguir esperando a que ocurra una desgracia aún mayor para que se tomen medidas. ¿Cuántos accidentes más hacen falta para actuar?", concluye.
