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365 LEONESES | Iván Pérez, Chopper Monster

"Chopper Monster es una referencia nacional de la cultura undeground: aquí surgen cosas e ideas locas"

Tras más de veinte años al frente de la mítica tienda 'Chopper Monster', el berciano Iván Pérez es un referente de la cultura underground en Madrid e impulsor de proyectos como el Espina Fest en su pueblo natal
Iván Pérez, en su tienda 'Chopper Monster' de Malasaña.
Iván Pérez, en su tienda 'Chopper Monster' de Malasaña.

Hay un pequeño rincón en Malasaña que para muchos es un lugar casi de culto. No en vano, Chopper Monster lleva más de 20 años con las puertas abiertas en uno de los barrios con más personalidad de la capital española. Ropa, arte, decoración y, sobre todo, mucho rock and roll, son las señas de identidad de un local tan conocido como respetado. Y al frente de esta "pequeña institución" dentro del mudillo de la cultura más subterránea, se encuentra el berciano Iván Pérez (Vega de Espinareda, 1976), a quien todo el mundo conoce simplemente como 'Iván Chopper Moster'.

Iván llegó a Madrid a finales de los 90, cuando era "el destino natural para un recién titulado Ingeniero Informático". Antes de eso, ya había dado señales de su agitación vital. Estudió COU en Ponferrada. "Por aquel entonces en Vega solo se podía estudiar hasta el bachillerato en el San Andrés y hoy ya ni eso porque hace años que está cerrado", matiza. De la capital berciana a Valladolid y de ahí a Salamanca, donde se graduó. Y con el título bajo el brazo... a batirse el cobre en Madrid. Iván cuenta con una más que azarosa hoja de vida que incluye desde trabajar en procesos electorales para Indra, a proyectos internacionales en Argentina, Colombia o Ecuador.  

"Eso me permitió ahorrar para intentar comprar mi propia libertad, y hace ya más de veinte años me lie la manta a la cabeza y monté 'Chopper Monster' en Malasaña, mi barrio de adopción madrileño. Hoy ya somos uno de los espacios más longevos de Malasaña y después de estos veinte años nos hemos convertido en una referencia a nivel nacional dentro del mundillo de la música, el arte y la cultura más subterránea", explica. "Mis padres regentaban la Cafetería Emill, el bar de plaza del pueblo [Vega de Espinareda]. Allí aprendí mucho acerca del trato con el público y también del sacrificio que supone sacar adelante un pequeño negocio", evoca

Del Bierzo a Malasaña

Iván ha visto cumplirse un sueño que ha ido creciendo con el tiempo, aunque siempre destaca que lo mejor de trabajar en un espacio a pie de calle en el corazón de un barrio tan "dinámico y acogedor" como Malasaña es, sin duda, "la gente tan interesante que se puede llegar a conocer y de la que se puede aprender tanto". "Hemos tenido la suerte de conocer a multitud de artistas de todo tipo, pero también gente anónima de aquí y de todas las partes del mundo, y de todos ellos hemos aprendido muchísimo. A la tienda la gente entra de muy buen rollo y con ganas de hablar y compartir experiencias", añade.

Lo cierto es que "puede que sea por la música, por lo colorido de la decoración, o simplemente por la atmósfera", pero Chopper Monster es "mucho más que una tienda" y con el paso de los años se ha convertido en todo un laboratorio cultural que siempre mira hacia el underground. "El ambiente que se respira en la tienda es tremendamente acogedor y eso hace que surjan las ganas de compartir historias, ideas e incluso proyectos. Eso es un auténtico lujo, hace que nos entusiasme nuestro trabajo y que cada día sea diferente", asegura.

Claro que liderar un negocio así también tiene algunos sinsabores como la "excesiva burocracia a la que estamos sometidos las pymes y autónomos". "Me da mucha pena pensar que cada vez hay menos oportunidades para el autoempleo y cada vez es más difícil que alguien pueda emprender un negocio. La administración debería ayudar a la gente joven a autoemplearse o al menos no poner zancadillas", significa el berciano, emprendedor desde antes de que se extendiera esa palabra. "Tan mala es la falta de regulación como el exceso de esta. Y no lo digo yo, que ya lo decía Tácito en la Roma de hace dos mil años. A ver si ahora alguno me va a acusar de neoliberal o cualquier otra etiqueta de esas que tanto nos gustan", apostilla.

Sea como fuere, su local de la corredera Alta de San Pablo ha dado el salto de tienda underground a cuartel general del activismo cultural y musical, o como el propio Iván lo define, un "gran punto de encuentro de gente tan apasionada por lo que hacemos como nosotros mismos". Gracias a eso allí surgen "ideas locas" como la de montar un rally de bicis custom por el centro de Madrid, el Monster Pedal, que todavía se sigue haciendo; pero, también "editamos discos, grabamos podcast, hacemos showcases en directo, entrevistas, sesiones de deejays o pergeñamos el Espina Fest".

Alma del Espina Fest

De hecho, el Espina Fest, del que Iván es impulsor alcanzará este 2026 su quinta edición convertido en un referente del rock, el garage, el punk y el underground en general en el noroeste de España: "Por el Espina han pasado bandas de cuatro de los cinco continentes y nombres tan ilustres como Josele Santiago, Victor Coyote, Malevaje o La Frontera, sólo por nombrar algunos de ellos", presume Iván para quien poder ver en Vega de Espinareda a artistas de ese nivel o a grupos consagrados de California, Australia o Japón es "un sueño hecho realidad". "Es ahí, cuando ves a esos grupazos en tu pueblo, o cuando ves hacer 'El Sótano de Radio3' en directo desde la Plaza Mayor de Vega, cuando te olvidas todo el trabajo realizado de manera desinteresada a lo largo del año y piensas que realmente todo el esfuerzo ha merecido la pena", asegura.

Iván Pérez, en su tienda 'Chopper Monster' de Malasaña.
Iván Pérez, en su tienda 'Chopper Monster' de Malasaña.

De hecho, en la vida de Iván está marcado a fuego el momento en que de reojo vio como a su padre "se le escapaba una lagrimilla de la emoción" cuando Diego RJ le estaba entrevistando en directo para su programa 'El Sótano de Radio3' desde el escenario de la Plaza Mayor de Vega de Espinareda en la jornada inaugural de la primera edición del Espina. "Lo único que siento es que  mi madre ya no esté aquí para poder disfrutar de aquel momento".

Y claro, toda esa pasión ha terminado también por situar a Iván no solo detrás del escenario, sino también delante. Las descargas y el gamberrismo lo saca a relucir con 'Los Pólipos' la banda de trash punk que mantiene junto a su pareja, María, y su tocayo Iván, todo un referente de la escena underground de Malasaña.

Pasión por la montaña

El resto de las locuras de Iván hay que atribuírselas a la última de sus grandes aficiones, la montaña, que siempre llena su retina de grandes momentos. Por ejemplo, la noche que pasó él solo en una pequeña cabaña de pastores al pie del Cuiña, en la Sierra de Ancares. "Era un mes de febrero, la sierra cubierta de nieve y estaba en medio de una gran ventisca. Por suerte conseguí hacer fuego y estaba a cubierto, pero la ventisca era tan fuerte que el pequeño refugio parecía que iba a salir volando. Tuve que levantarme varias veces en la noche a cerrar la puerta que, a pesar de estar bien trancada, las tremendas rachas de viento abrían una y otra vez. No pasé muy buena noche, pero la mañana salió despejada y contemplar la calma del amanecer nevado del Valle de Ancares desde la puerta de aquel precario refugio consiguió hacer que toda aquella locura cobrase sentido", recuerda Iván. "De eso hace ya algunos años, pero recuerdo volver a Madrid con las pilas cargadas y con una gran sonrisa en la cara", asevera.

Finalmente, como buen conversador y 'embajador' del Bierzo en el corazón de Madrid, reconoce que "tenemos una provincia increíble, con un paisaje, historia y cultura impresionantes. ¡Somos cuna del parlamentarismo mundial! Hay que poner en valor esta tierra", afirma con vehemencia al tiempo que pide "oportunidades para fijar población y que los jóvenes no tengan que pensar en que se tienen que ir fuera para ganarse la vida".

Benditas locuras

Entre las recomendaciones que hace a todo aquel que le pregunta: "Que se dejen llevar y se pierdan por los pueblos y los rincones más remotos de la provincia. Ahí van a descubrir de verdad la esencia de nuestra tierra". Aunque si hay que dar coordenadas, "que no dejen de visitar la 'Fundación Club 45' de Santa Colomba de Somoza, el "impresionante espacio dedicado a la cultura beat que el mago Alex Cooper [ex - Flechazos] se ha sacado de la chistera". "Otra bendita locura, si se me permite la comparación, como la de montar un festival internacional de rock´n´roll con entrada libre en un pequeño pueblo de la montaña leonesa", explica. "Ojalá pequeñas iniciativas culturales como estas sirvan de ayuda para que administraciones, empresas o personas independientes como nosotros, apuesten por los pueblos. El potencial es enorme y de todos nosotros depende", apostilla.