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José Peñín: "El vino son las personas que lo hacen"

El periodista leonés, creador de la Guía Peñín de los Vinos de España, recibió este jueves el Premio Fundación UEMC 2026 a toda una vida dedicada al mundo del vino

El periodista, escritor y crítico de vinos leonés José Peñín recibió este jueves en Valladolid el Premio Fundación UEMC 2026 a toda una vida dedicada al mundo del vino y destacó que toda su vida ha estado “presidida por la curiosidad”. “Quería ver el vino desde muchas ventanas: comunicación, producción, comercialización y compra. Estoy satisfecho, creo que ya no me falta nada por hacer”, apuntó tras recibir el galardón de manos del consejero delegado de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, Jesús Zarzuela, y del alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero.

“He comprado vino, he vendido vino, creé la primera empresa de comunicación en torno al vino, hice la Guía Peñín... Lo único que no he hecho es ser cosechero, porque entendía que la entrega debía ser total y admiro profundamente su labor, en tiempos en los que no solo te enfrentas a los problemas del cambio climático, que hacen que no sepas qué variedad debes plantar, al pedrisco o a la lluvia, sino que el consumo está bajando en los que ya ocasionalmente consumían vino”, apuntó en declaraciones recogidas por Ical.

"Ni terroir ni nada"

Ahora, tras haber abordado todas esas facetas, considera que carece de “futuro profesional” y afirma que lo que más le interesa en estos momentos es la faceta de historiador y el aspecto “sociológico del vino”, principalmente por cuanto “hay detrás de la botella y de la bodega: el género humano que hace el vino”. A su juicio, “el vino son las personas que lo hacen, ni terroir ni nada. Sin uno no sabe manejar el suelo exquisito que le rodea sale un vino indecente”.

El galardón fue entregado durante la clausura del XV Curso de Verano del Vino de la UEMC, celebrado ayer miércoles y hoy jueves bajo el lema 'Nuevos jóvenes. Nuevos códigos. ¿Nuevo vino?', y precisamente respecto al futuro apuntó a la caída del consumo tras el bruco descenso que se produjo ya en los años 80, para augurar que “muchas de las bodegas de las grandes operadoras vinícolas que comercializan en los lineales se mantendrán siempre, mientras que el vino se convertirá en un producto snob, se consumirá menos veces pero más caro, dejando un margen de beneficio suficientemente importante para que esos mismos vinos se publiciten con glamour y se utilice como una herramienta social”.

Un pionero en el mundo del vino

Nacido en Santa Colomba de la Vega (León) en 1943, Peñín fue el primer periodista español en puntuar vinos y convirtió la Guía Peñín en una referencia para importadores, profesionales y aficionados de todo el mundo. Durante más de cinco décadas ha recorrido las principales regiones vitivinícolas españolas, ha publicado decenas de libros y ha contribuido a la proyección internacional de bodegas, denominaciones de origen y territorios productores.

Su trayectoria ha sido reconocida con el Premio Nacional de Gastronomía, el Premio Nacional de Turismo Marqués de Villena y el Premio al Mejor Editor de Publicaciones Profesionales, entre otros galardones. Best Wine of the World Competition le situó entre los veinte críticos de vino más influyentes del mundo y le reconoció como Mejor Crítico Mundial de Vinos Españoles.

Con este reconocimiento, la Fundación UEMC ha querido destacar no solo una trayectoria profesional excepcional, sino también la capacidad de José Peñín para acercar la cultura del vino a varias generaciones de consumidores y profesionales.

El encargado de abrir el acto fue el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, que tuvo un recuerdo especial para personas estrechamente vinculadas con el mundo del vino que han perdido la vida recientemente, como Felisa Espinosa, la “matriarca de Emilio Moro”, y como el director general de la Bodega Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz, que falleció junto a su familia hace apenas diez días en un accidente de tráfico, además de recordar a quien fuera presidente de la Fundación de la UEMC, Luis Barcenilla, principal impulsor hace quince años del curso de verano hoy clausurado.

Una "autoridad"

Carnero aseguró que Peñín, homenajeado hoy, “es una autoridad en el mundo del vino”, y aplaudió su vocación divulgadora, para sentenciar: “Necesitamos personas que divulguen la cultura del vino y la riqueza que tiene, y él ha hecho como pocos, me atrevería a decir como nadie, esa labor fundamental de la divulgación y promoción”. Además, recalcó la necesidad de unir ámbitos como las tapas y el vino para acercar el vino a las nuevas generaciones.

El encargado de glosar al premiado fue Javier Pérez de Andrés, que se refirió a Peñín como “el decano” y recordó que “en los años 70 decidió inventar el periodismo del vino y escribir sobre vinos, dando forma al primer manual de vinos, de cuya fuente han bebido todos”. “Sin su labor nos hubiera costado mucho aprender, conocer, vender y saber de vino; eso es marca España”, sentenció antes de apuntar que “su gran éxito fue que convirtió el mundo del vino en una crónica viajera” y que, “sin él, el mundo del vino en España hubiese sido diferente”.

Curiosidad y respeto

El encargado de cerrar el acto fue Jesús Zarzuela, que ensalzó la “trayectoria extraordinaria” del homenajeado, impulsor de “una forma de entender el vino con curiosidad y profundo respeto” que “nos ha enseñado a mirar el vino con más criterio y con más libertad”. Sobre el curso de verano, cuya 15 edición se clausuró hoy, explicó que tras mirar en el pasado “al cielo y a la tierra”, este año han querido “mirar al futuro y hacia quienes deben tomar el relevo”. “Hemos pretendido abrir una conversación, preguntarnos cómo conectar con las nuevas generaciones sin perder nuestra esencia, porque la Universidad está para generar debates que nos ayuden a avanzar. El futuro no es elegir entre tradición e innovación, sino lograr que una tradición extraordinario conecte con nuevas generaciones para hacerla suya. Ese es el gran reto”, remachó.

La entrega del galardón puso el broche final a un Curso de Verano que durante dos jornadas reunió en Valladolid a bodegueros, comunicadores, sumilleres, periodistas especializados, responsables de marketing, creadores de contenido y expertos en turismo para reflexionar sobre el futuro del sector ante el cambio generacional.
Las distintas mesas coincidieron en una idea común: el vino no necesita renunciar a su identidad, pero sí aprender a comunicarse con unos consumidores que descubren marcas, productos y experiencias de una forma muy diferente a la de hace apenas una década.