El tiempo

La ULE despide a Manuel García Álvarez, referente del Derecho y primer Procurador del Común

El catedrático de Derecho Constitucional y primer Procurador del Común deja un legado marcado por el rigor académico, el consenso y una profunda vocación de servicio público
manuel_garcia_alvarez_en_el_centro_de_pie_sujetando_una_hoja_durante_una_firma_de_un_convenio_en_la_universidad
Manuel García Álvarez, en el centro de pie, durante la firma de un convenio de la Universidad de León.

La Universidad de León ha despedido al catedrático de Derecho Constitucional Manuel García Álvarez, una de las figuras más destacadas del ámbito jurídico y universitario de Castilla y León. Profesor, investigador y gestor académico, deja tras de sí una extensa trayectoria marcada por la defensa del Derecho como instrumento al servicio de la ciudadanía y por una reconocida capacidad para tender puentes entre diferentes sensibilidades.

Desde la institución académica destacan que su legado permanecerá tanto en las generaciones de juristas que formó como en la propia Universidad, donde desempeñó distintas responsabilidades, entre ellas la Secretaría General.

Un maestro para varias generaciones

Especialista en constitucionalismo soviético, García Álvarez desarrolló una intensa carrera docente e investigadora desde una perspectiva abierta e internacional, formando a numerosos estudiantes que recuerdan especialmente su capacidad para hacer comprensible una materia de gran complejidad.

La decana de la Facultad de Derecho, Susana Rodríguez Escanciano, subraya la "claridad expositiva y su facilidad pedagógica", cualidades que, según destaca, permitían acercar el estudio del Derecho Constitucional a los alumnos.

manuel_garcia_alvarezs_primera_fila_tercera_por_la_izquierda_en_una_imagen_de_la_universidad_en_la_plaza_de_san_isidoro
Manuel García Álvarezs (primera fila, tercera por la izquierda) en una imagen de la Universidad en la plaza de San Isidoro.

Una valoración compartida por la catedrática María Esther Seijas, discípula del profesor, quien recuerda que fue él quien dirigió su tesis doctoral sobre la organización territorial del Estado y marcó decisivamente su trayectoria académica.

Seijas resume además la concepción que García Álvarez tenía de la disciplina jurídica al afirmar que "era un hombre que entendía que el Derecho debía estar al servicio de alguien con nombres y apellidos".

El primer Procurador del Común

Su prestigio académico y su capacidad para el diálogo trascendieron el ámbito universitario y le llevaron a convertirse en 1995 en el primer Procurador del Común de Castilla y León.

Su nombramiento contó con el respaldo unánime de los grupos parlamentarios, un consenso que respondía a la confianza depositada en un jurista capaz de acercar posiciones y consolidar una institución que iniciaba entonces su andadura.

La Universidad recuerda que esa capacidad para conciliar diferentes puntos de vista también quedó reflejada en la propia vida académica, donde logró mantener una relación de colaboración entre quienes fueron profesores asociados de la Facultad de Derecho, Mario Amilivia y José Luis Rodríguez Zapatero.

Una proyección internacional

La dimensión internacional fue otra de las constantes de su carrera. García Álvarez cursó estudios en el Colegio de Europa, donde obtuvo el Diploma de Estudios Europeos Avanzados de Ciencia Política, y entre 1974 y 1976 fue becario de investigación en la Universidad de Harvard.

Su especialización en el ámbito ruso le llevó a mantener una intensa actividad académica en ese país. Tras una primera estancia en la Universidad de Vorónezh, trabajó entre 1991 y 1993 como experto extranjero en la Comisión Constitucional del Parlamento de la Federación Rusa y participó en la Asamblea Constitucional celebrada en el Kremlin en 1993.

Asimismo, colaboró con el Consejo de Europa en distintos encuentros científicos organizados en ciudades como Moscú, San Petersburgo y Yekaterimburgo.

manuel_garcia_alvarez_5_en_un_acto_de_la_universidad
Manuel García Álvarez (5), en un acto de la Universidad de León, durante su etapa como secretario general. 

El jurista y el escritor

Además de su faceta jurídica, Manuel García Álvarez cultivó la literatura y la investigación con la misma inquietud intelectual que caracterizó toda su trayectoria.

Políglota y autor de numerosos trabajos en lengua rusa, utilizó incluso una máquina de escribir adaptada con alfabeto cirílico para desarrollar parte de sus investigaciones. También publicó las colecciones de relatos Veladas de la casa rectoral y Cuentos de la meseta y, en los últimos años, trabajaba en la redacción de sus memorias.

Un legado de consenso

La Universidad de León considera que con el fallecimiento de Manuel García Álvarez desaparece uno de sus catedráticos más representativos y un universitario que contribuyó a consolidar la institución desde la docencia, la investigación y la gestión.

Su figura queda asociada a una forma de entender la Universidad basada en "el rigor, la curiosidad intelectual, el consenso" y en la convicción de que el Derecho debe estar siempre orientado al servicio de las personas, un principio que marcó toda su carrera profesional y académica.