Pero la vida sigue
Se están empeñando ciertos líderes de Occidente en tenernos a la expectativa de lo que pueda acontecer en los próximos días, semanas o meses. Con este panorama da un poco de pereza hacer planes a medio plazo, ya que no sabes si se podrá llenar el depósito del coche, si será posible hacer frente al carro de la compra sin vender un riñón, o si directamente no estaremos escondidos en los trasteros a modo de búnker hispánico dentro de unas fechas. Pero, aun así, debo darle vueltas a los próximos acontecimientos vitales, ya que tengo la cabeza demasiado ocupada con las voces de nuestros Compadres Leoneses y, entre mozos y homes, no puedo ver las cosas con claridad. Después de Semana Santa volverán estos queridos paisanos pero, esta vez, sin fecha fija. Han sido catorce meses de publicaciones constantes con algún pequeño parón de por medio y ha resultado demasiado duro hacerlo sin una planificación a largo plazo que, en algún momento próximo, espero tener. Tras organizarme volveré por mis fueros, ya que es lo que me gusta hacer, pero seguramente con menor periodicidad porque me surgen otras obligaciones y, con agendas repletas, las cosas del comer mandan. Os quedáis en buenas manos con la viñeta de Martín durante este tiempo. Encariñarse en demasía con las cosas en esta sociedad que se nos está quedando es como disfrutar de una mascota sin tener claro que nada es para siempre.