El tiempo

Como tapias

Se mascaba la “tragedia” y ha acabado por consumarse. Ha dimitido en pleno todo el comité comarcal de El Bierzo de ese simulacro de partido que es la UPL...

Se mascaba la “tragedia” y ha acabado por consumarse. Ha dimitido en pleno todo el comité comarcal de El Bierzo de ese simulacro de partido que es la UPL. Que es un simulacro lo he mantenido siempre, porque, si acaso, es una estructura clientelar de reparto de poltronas, un auténtico tapón para la representación del leonesismo, o autonomismo, social del que muchos queremos tirar.

Votar a la UPL se había convertido en la única forma de votar leonesismo, pero que había que hacerlo con la nariz tapada y muy poca ambición era cosa sabida, admitida y asumida. Con vocación de bisagra, ha dejado hacer siempre a unos y otros negociando a coste cero. Calamidad de este León, incapaz de canalizar políticamente sus verdaderas ambiciones. 

Pero es que, en las formas, parece que tampoco acierta. La labor que venía realizando José Ramón García, con sus adláteres María Dolores Álvarez y Alfredo García, había conseguido poner en el mapa berciano a la formación leonesista. En ese Bierzo, sitio distinto, donde toda importación desde la capital, allende Manzanal, se considera sospechosa de entrada, más este partido que se comporta con modales bastante capitalinos y centralistas. García y su equipo se habían ganado un respeto en la comarca y aún más allá, La Cabrera y Laciana, al impulsar reivindicaciones sobre estructuras, sanidad, economía y administración, como, por ejemplo, la oficina de la DGT en Ponferrada.

Y gloso: que Alicia Gallego es alcaldesa de Santa María del Páramo, procuradora en Cortes, secretaria general y trabajadora por cuenta ajena; Santos es alcalde...

Acierta el dimisionario cuando califica a la ejecutiva de “nueva-vieja”. A nadie se le escapa que Luis Mariano Santos había cedido solo nominalmente el puesto, que lo de Alicia Gallego era burdo maquillaje, en aras de ficticia renovación y cuota. Positiva la presencia de una mujer, pero sin poder y al albur de lo viejuno, mala cosa. Y otra práctica común, la absorción orgánica de puestos y cargos como si no hubiese un mañana.

Porque si a los dirigentes actuales hubiese que hacerles tarjetas de visita que exhibiesen todos sus cargos, necesitarían más bien “cuadernos de visita”, tal es la acumulación en personas como Santos, Gallego o el propio Aller, secretario de organización. Y gloso: que Alicia Gallego es alcaldesa de Santa María del Páramo, procuradora en Cortes, secretaria general y trabajadora por cuenta ajena; Santos es alcalde también (Cistierna), procurador y portavoz en Cortes y vicesecretario general; Roberto Aller es alcalde de Sariegos, y me pongo ya cansino con tanto primer edil, diputado y vicepresidente en los Guzmanes y secretario de organización, como queda dicho.

Me acordaba ahora del chiste del monaguillo que, viendo que el Papa agonizaba, exclamó: ¡a ver si corre el escalafón! En la UPL está tan topado, que, si se muere el papa, empiezan a comer tres familias. Desde luego, lo que es repartir juego, poco. Y todo esto contrasta severamente con que José Ramón García ni siquiera tenía la dedicación exclusiva como procurador y debía alternar su función representativa y su labor de difusión en las comarcas con su trabajo habitual. A mí eso me suena a vocación y probidad por su parte, y, por parte de la ejecutiva del partido, no valorar adecuadamente a los que llevan a cabo su labor demostrando competencia y validez.

Muestra de que el berciano no era muy apoyado por Luis Mariano y su claque la encontramos en la escasa presencia de los líderes leonesistas en las movilizaciones y convocatorias que se han desarrollado en El Bierzo

Que de ahí vendrá seguramente el ninguneo del que se queja García. En los partidos, y aun en los que se quedan en simulacro, la valía y el criterio fundado no son moneda apreciada. Hay que ser irredento pelota y bailar el agua al amado líder. Si encima demuestras mayor capacidad, mejor coge directamente la puerta antes de que te hagan la vida imposible.

Muestra de que el berciano no era muy apoyado por Luis Mariano y su claque la encontramos en la escasa presencia de los líderes leonesistas en las movilizaciones y convocatorias que se han desarrollado en El Bierzo, que no han sido pocas, importantes y de profundo calado social. Saltar el puerto y abandonar el mullido sillón quizá haya sido demasiado trabajo. Poca UPL veo yo en la defensa del territorio, que hasta el propio alcalde de Cistierna ha ido vergonzosamente a remolque en eso del biogás de Vidanes, dejando que la malhadada planta alcance los últimos términos en su aprobación, maquillando con una moción “in extremis” su postura ante la oposición de la población. Tela.

El Bierzo es León, tan León como La Cabrera o Sajambre, pero parece que hay alguien empeñado en que parezca otra cosa. Muy flaco servicio hace la UPL con su actitud, saltándose sus propios mecanismos internos y torpedeando lo que de democrático debe tener cualquier estructura política que se digne representar la voluntad popular. Me consta, como a José Ramón García y a su equipo, que hay voces dentro del partido que claman por esa democracia interna, por más que la ejecutiva esté haciendo oídos sordos. Alzan la voz, sí, pero contra tapias.

Después le echarán en cara a Mañueco que nos vuelva a “encalomar” al consejero Quiñones como número uno por León. Y eso, a pesar de la anunciada encuesta para dilucidar si Gavilanes era mejor opción. Mañueco también está como una tapia, pero no necesita oír. Como Pollán.
Perdón por la brevedad, pero es espacio proporcional a la relevancia electoral. Y ya lo siento, que a grupo parlamentario no llegan ni hartos de Mencía.