La Junta prevé que el corte en la CL-631 se prolongue en los próximos días y no se reabrirá hasta que no se garantice "la total seguridad"
La Junta de Castilla y León prevé que el corte de la carretera CL-631, que une Ponferrada y Villablino, debido a un nuevo argayo a la altura de Páramo del Sil (León) se prolongue algunos días y no se reabrirá al tráfico hasta que no se garantice “la total seguridad”.
Así lo dijo este lunes el delegado territorial, Eduardo Diego, quien se desplazó hasta la zona del derrumbe, entre Santa Cruz del Sil y El Escobio, para supervisar las labores que se acometen desde primera hora de la mañana después de que la montaña se viniese abajo durante la noche. Inmediatamente se cortó el tráfico y se desvió por delante de la antigua explotación minera de La Recuelga.
Intervención "de emergencia"
Diego aseguró que se va a acometer una intervención “de emergencia”, primero retirando las rocas y después estudiando la situación del talud para asegurarlo. “De momento se ha procedido al desvío del tráfico por La Recuelga para garantizar la seguridad. La intención es trabajar de forma ágil y rápida, pero siempre garantizando esa seguridad para el tráfico y los conductores”, dijo el delegado.
Diego espera dar una solución rápida, pero cree que el corte puede prolongarse algunos días. “Es una carretera complicada porque está metida en un valle donde hace mucho frío. Nos preocupa la situación y estamos pendientes permanentemente porque ya ha habido varios argayos”, explicó.
Diego también afirmó que están en permanente contacto con los Ayuntamientos de la zona-Toreno, Páramo del Sil, Palacios del Sil y Villablino- a los que mantiene informados de todos los avances para que, a su vez, informen a sus vecinos.
Futuras obras y revisión de taludes
Por otro lado el delegado recordó que está pendiente una obra en esta carretera, que se licitará en los próximos meses, y en la que intentarán incluir una revisión de todos esos taludes. “Cabe la posibilidad de revisar esa montaña y saber si hay que adoptar alguna medida especial”, añadió.
El desprendimiento más importante registrado en la zona se produjo en la primavera de 2024 y requirió de una intervención de emergencia en la que la Junta invirtió más de tres millones de euros. Posteriormente ha habido pequeños argayos en la zona, los últimos a la altura del embalse de ondinas.


