El Hospital San Juan de Dios de León acoge los actos de la Jornada Mundial del Enfermo
De las Heras: "En la enfermedad, el Señor se hace presente, levanta y perdona" | El obispo de León, que ha presidido la celebración diocesana de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo en el Hospital San Juan de Dios de León, ha subrayado que la Unción de los Enfermos es signo de la cercanía salvadora de Cristo y de la comunidad cristiana | La Eucaristía, que ha coincidido con la memoria litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes, ha puesto en el centro a los pacientes, a sus familias y a los profesionales que los acompañan.
El Hospital San Juan de Dios de León se ha convertido este miércoles en el espacio escogido por la Diócesis para la celebración principal de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, instituida por San Juan Pablo II en 1992 y vinculada cada año a la festividad de Nuestra Señora de Lourdes. La Eucaristía, presidida por el obispo de León, monseñor Luis Ángel de las Heras, ha reunido a pacientes, familiares, personas voluntarias y profesionales en un encuentro en el que la Iglesia invita a contemplar “el consuelo de Dios y la compasión que brotan de Cristo”.
Durante su homilía, el obispo ha recordado que esta jornada es una ocasión para renovar la mirada hacia quienes sufren enfermedad, fragilidad o soledad, y para “vivir la cercanía sin prisas, sin descartes y sin indiferencias”, siguiendo la llamada del papa a practicar “la compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”. En este sentido, ha subrayado que esta compasión no es un sentimiento abstracto, sino una actitud que “implica presencia, escucha y cuidado concreto”.
Tomando como referencia la carta de Santiago, De las Heras ha destacado que la Unción de los Enfermos es un signo de comunión: “Entre los cristianos nadie queda abandonado”, ha afirmado aludiendo al valor comunitario del sacramento, en el que la Iglesia intercede, acompaña y sostiene. Ha recordado que en la enfermedad —“corporal o espiritual”— Cristo mismo se hace presente “para levantar, perdonar y fortalecer”, y que esa presencia salvadora se actualiza a través de la comunidad creyente.
Unción de enfermos
El obispo ha evocado también el gesto de Jesús en el Evangelio, cuando entra en la casa de Pedro, ve el sufrimiento, toca la fiebre y levanta a la mujer enferma. “Así actúa Cristo: entra donde estamos, mira lo que nos sucede, toca lo que duele y levanta lo que estaba caído”, ha explicado. Ese mismo gesto, señaló, se renueva en cada Unción de los Enfermos, donde Cristo “a veces cura, a veces fortalece, pero siempre salva”.
En la celebración, varios pacientes recibieron el sacramento, signo de la acción del Espíritu que “da fortaleza, sostiene interiormente, reconcilia y abre a la paz que solo Dios puede dar”. El obispo animó a los presentes a dejarse tocar por Cristo para caminar con mayor luz, paz y consuelo.
“Un verdadero espacio de compasión”
La Eucaristía ha concluido con una oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, a quien la comunidad ha encomendado a los pacientes y a quienes los cuidan. Monseñor De las Heras ha pedido su intercesión para que “el Señor sostenga a los enfermos y haga de la Iglesia un verdadero espacio de compasión a ejemplo del Buen Samaritano”.
La Jornada Mundial del Enfermo es cada año una ocasión destacada en el Hospital San Juan de Dios de León, centro donde la hospitalidad, la misericordia y el acompañamiento forman parte de su identidad y de la misión compartida de todos sus profesionales.