El sindicato de maquinistas llama a la huelga tras los últimos siniestros ferroviarios en España
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha anunciado la convocatoria de una huelga en el sector ferroviario tras los dos graves accidentes registrados recientemente en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), sucesos que han dejado decenas de víctimas mortales, entre ellas tres maquinistas. La organización denuncia un deterioro progresivo de la red y exige cambios inmediatos para garantizar la seguridad.
Dos accidentes que marcan un punto de inflexión
El choque entre trenes de alta velocidad en Adamuz y el descarrilamiento de un convoy de Rodalies en Gelida han sido determinantes para que Semaf dé este paso. El sindicato considera que ambos siniestros evidencian fallos graves en el mantenimiento y control de las infraestructuras ferroviarias, acumulados a lo largo de los últimos años.
A raíz de estos hechos, la organización ha decidido intensificar su presión sobre las administraciones y entidades responsables de la red, al entender que la situación ha alcanzado un nivel crítico tanto para los profesionales como para los usuarios.
Exigencia de responsabilidades
Semaf ha avanzado que reclamará responsabilidades penales a quienes tienen encomendada la supervisión y garantía de la seguridad ferroviaria. En su posicionamiento, el sindicato subraya que la protección de la vida de trabajadores y viajeros debe situarse por encima de cualquier otro criterio, incluido el de la continuidad del servicio.
En el caso concreto de Cataluña, la organización ha advertido de que la reanudación completa de la circulación ferroviaria no debería producirse sin que existan garantías suficientes de seguridad en la infraestructura.
Impacto en el personal ferroviario
El sindicato también ha tenido en cuenta el impacto emocional que los accidentes han provocado entre los maquinistas. Por ello, ha recomendado que aquellos profesionales que no se sientan en condiciones psicológicas de prestar servicio lo comuniquen a sus superiores, priorizando la seguridad en la circulación.
La huelga convocada por Semaf se plantea como una medida de presión para forzar cambios estructurales en el sistema ferroviario español, en un contexto marcado por la conmoción social y la apertura de varias investigaciones para esclarecer las causas de los accidentes.