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Tragedia ferroviaria

Los usuarios del AVE León-Madrid mantienen la confianza pese "a las vibraciones": "Es un servicio excepcional, pero que revisen los trenes y las vías"

Viajeros habituales y personal de cabina reconocen a Heraldo de León vibraciones en la línea, pero defienden la seguridad del servicio tras el choque de Adamuz
Trenes AVE y Alvia en la estación de León. Foto: Heraldo de León
Trenes AVE y Alvia en la estación de León. Foto: Heraldo de León

El accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo a la altura de Adamuz, al noreste de Córdoba, donde el choque de dos trenes de alta velocidad dejó 42 víctimas mortales y más de un centenar de heridos, ha generado cierta inquietud entre los viajeros del AVE en todo el país. En la línea que une León y Madrid, usuarios frecuentes y personal ferroviario reflexionan en Heraldo de León sobre lo sucedido sin que, por el momento, se haya roto la confianza en el servicio.

“Un tren excepcional”, pese a las vibraciones

Mamen es usuaria habitual del AVE y del Alvia en el trayecto León-Madrid y, de manera puntual, en la conexión León-Valladolid. Su valoración general del servicio sigue siendo positiva, al que define como un tren “excepcional” por la facilidad que ofrece “en la comunicación”.

No obstante, reconoce que desde la puesta en marcha de la línea ha percibido movimientos durante el viaje. “Pero está claro que siempre hay vibraciones en los trenes, en el AVE León-Madrid desde que se puso en marcha”, explica. Según su experiencia, “hay tramos en los que los coches vibran mucho”, una circunstancia que siempre había considerado normal.

Tras el accidente del fin de semana, admite un cambio en su percepción: “Siempre he considerado que eso era normal, insisto aunque ahora un poco de miedo sí que me va a dar”.

Atención reforzada, pero sin desconfianza

Pablo también utiliza con frecuencia el AVE Madrid-León desde que comenzó a trabajar en su actual empresa. Hasta ahora, asegura, nunca había sentido temor al viajar en alta velocidad. “Nunca he tenido miedo”, afirma.

Al igual que otros pasajeros, no niega la existencia de vibraciones durante el trayecto. “¿Vibraciones? Desde luego que las hay. Si te pones a hacer el ejemplo de la moneda que aparece en Facebook desde luego sale rodando y no para”, señala. Aun así, recalca que su confianza en el sistema se ha mantenido intacta: “Siempre he confiado en la seguridad que nos dicen que tiene el tren y nunca he dudado”.

Tras el accidente de Adamuz, reconoce que viajará con mayor atención a lo que ocurre durante el recorrido, aunque sin perder la confianza. “Ahora quizá esté más atento a lo que pasa, pero no desconfío”. Eso sí, pide medidas claras: “Lo que sí pido es que se revisen los raíles y los trenes y que esto no vuelva a pasar”.

La visión desde el interior del AVE

Santi, leonés y personal de cabina de AVE, ha trabajado en varias líneas de alta velocidad. Su nombre no es real porque, según explica, “no quiero problemas”. Desde su experiencia profesional, afirma que nunca ha tenido dudas sobre el sistema. “Jamás he dudado de la seguridad”, sostiene.

Para Santi, el tren sigue siendo una de las opciones más fiables para viajar. “Creo que el tren es el medio de transporte más seguro junto con el avión”, indica. Reconoce, como los usuarios, que las vibraciones forman parte del viaje: “Vibraciones siempre ha habido” y admite que “es verdad que hay tramos donde se notan mucho”, aunque subraya que nunca pensó que pudiera producirse un accidente como el ocurrido en Córdoba.

"Soy confiado por naturaleza"

Pese al impacto emocional del siniestro, mantiene su confianza en el servicio: “Yo soy muy confiado por naturaleza así que no tengo dudas sobre que el servicio se ofrece con garantías”. En ese sentido, apunta a quienes tienen un conocimiento directo del estado de la infraestructura: “Los que realmente saben cómo están las vías son los maquinistas”.

Mientras avanzan las investigaciones sobre el choque de Adamuz, la línea de alta velocidad entre León y Madrid continúa operando con normalidad, en un contexto marcado por la conmoción.