Los vecinos de La Lastra y Puente Castro piden un estudio sanitario para los residentes cercanos a la planta de biomasa que alimentará la Red de Calor
Las asociaciones de vecinos de los barrios de La Lastra y Puente Castro de la capital leonesa se concentraron este sábado para mostrar su “frontal oposición” al inicio de las obras de construcción de la planta de biomasa y de la Red de Calor de León “dentro del núcleo urbano”, ante la que, además, solicitaron “un estudio en materia de salud” a todos los residentes en un radio de diez kilómetros de la planta para “ver en un futuro si era verdad que es tan buena para la ciudad”.
Exigen un estudio sanitario
Un estudio que lamentaron que “no harán” porque los promotores “tienen miedo y saben que va a traer problemas de salud”, con “sustancias nocivas”, sí como de “escasez de agua, mucho transporte que contaminará, ruido acústico y un expolio de los montes”.
“Se va a hacer una zona de sacrificio para que venga la mierda de fuera acabe con lo mejor que tiene al provincia”, advirtió la portavoz de la asociación vecinal de La Lastra, Ruth Sanz Prieto, quien acusó al Ayuntamiento de León de “falta de transparencia” por no haber facilitado “la documentación solicitada” respecto al informe de las obras.
También acusó a la Junta de Castilla y León de “haber iniciado unas obras sin tener la licencia en funcionamiento”, lo que, además, considero ´”un insulto para la gente y las personas que quieren montar sus negocios y tienen que esperar meses” mientras que “en este caso se empiezan a hacer obras sin tener las licencias pertinentes”.
"Un negocio sucio y oscuro"
Para Ruth Sanz Prieto, la futura planta de biomasa y la Red de Calor es “un negocio sucio y oscuro que huele a chamusquina”, a pesar de que “lo quieran vender como que va a ser magnífico para la ciudad”.
Por este motivo, llamó a la sociedad leonesa a “salir a la calle para intentar parar la macroplanta de biomasa”, que será “la mayor macroplanta al lado de un núcleo urbano” y que “ni es sana, ni es buena, ni va a aportar nada y, mucho menos trabajo”, ya que “primero se contratará a gente para construirla pero luego se quedarán cuatro trabajadores porque todo está informatizado”.