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El Principado finaliza la investigación sobre Cerredo: una tragedia en un chamizo ilegal

El informe oficial cierra la investigación sobre el siniestro con cinco fallecidos y abre la puerta a revisar los sistemas de control
Un guardia civil observa el paso de los equipos de salvamento minero junto a la bocamina de Cerredo.
Un guardia civil observa el paso de los equipos de salvamento minero junto a la bocamina de Cerredo.

El Gobierno del Principado de Asturias ha dado por finalizada la investigación administrativa del accidente registrado en Cerredo el 31 de marzo de 2025, en el que perdieron la vida cinco trabajadores. El informe técnico elaborado por el Servicio de Minas determina que la actividad se desarrollaba en una explotación sin autorización para la extracción de carbón, lo que sitúa el origen del siniestro en un contexto de irregularidad.

La conclusión ha sido expuesta por el director general de Minería, Javier Cueli, coincidiendo con la clausura de la comisión extraordinaria de Seguridad Minera creada tras el accidente.

Una explotación fuera de la legalidad

El documento técnico apunta a que los trabajos se realizaban en una instalación que carecía de habilitación para la actividad extractiva. Según la Administración autonómica, esta circunstancia figuraba ya en los registros relacionados con la titularidad de los derechos mineros.

La situación derivó en deficiencias tanto en la organización de los trabajos como en las condiciones de seguridad, aspectos que se consideran determinantes en el desarrollo del accidente.

Fin de la investigación administrativa

Con la entrega del informe, el Servicio de Minas da por concluido su análisis sobre lo sucedido en Cerredo. La comisión extraordinaria creada tras el siniestro queda igualmente cerrada, en una sesión en la que también se ha revisado el balance de siniestralidad minera correspondiente a 2025.

En relación con la actuación previa de la Administración, el responsable de Minería ha defendido que las inspecciones realizadas respondían a los criterios vigentes en ese momento, sin que exista aún una evaluación específica sobre si se podrían haber detectado indicios que evitasen la tragedia.

Revisión de los mecanismos de control

Tras el cierre del expediente, el Principado reconoce la necesidad de introducir mejoras en los sistemas de vigilancia y supervisión del sector. La magnitud del accidente, con cinco víctimas mortales, ha llevado a la Administración a asumir que deben revisarse determinados procedimientos, aunque por el momento no se han concretado medidas inmediatas.

Nueva reunión por la mina de Vega de Rengos

En paralelo, la Dirección General de Minería mantiene abierta otra línea de trabajo en el suroccidente asturiano. Esta misma semana está previsto un encuentro con la empresa Tyc Narcea para analizar la situación de la explotación de Vega de Rengos, en Cangas del Narcea.

En este caso, el informe sobre el accidente registrado en noviembre de 2024 —en el que fallecieron dos trabajadores— ya ha sido finalizado y atribuye el suceso a un colapso repentino del techo de una galería.

La compañía ha entregado la documentación requerida y el siguiente paso será la resolución administrativa que determine si puede reanudarse la actividad, tras meses de paralización. La decisión dependerá del análisis técnico en curso y de la evaluación de las condiciones de seguridad antes de autorizar la reapertura.