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Setenta años de Bodega Regia, historia viva de la cocina leonesa

El restaurante fundado en 1956 por la familia Vidal-Suárez mantiene su prestigio como referente gastronómico en León tras siete décadas de tradición y reconocimientos

El restaurante Bodega Regia cumple setenta años de trayectoria convertido en uno de los establecimientos más representativos de la gastronomía tradicional leonesa. El negocio abrió sus puertas en 1956 impulsado por la familia Vidal-Suárez como una pequeña taberna donde se ofrecían vinos, tapas y raciones.

Con el paso del tiempo, el local fue transformándose hasta consolidarse, a finales de la década de 1960, como un restaurante especializado en cocina típica de León. Desde entonces, su propuesta culinaria ha girado en torno a recetas tradicionales y productos de proximidad, una línea gastronómica que ha marcado su identidad durante décadas.

Situado en la calle Regidores, en pleno centro histórico de la ciudad, el establecimiento se ha convertido en un punto de referencia para vecinos y visitantes que buscan platos representativos de la cocina local.

Continuidad familiar y evolución del negocio

El relevo generacional en el restaurante llegó en 1979, cuando Marcos Vidal Suárez, conocido como “Marquitos”, hijo de Ángel y Elisa —vinculados a los inicios del negocio— asumió la dirección del establecimiento junto a su esposa, Ana María Fernández García, que se incorporó al ámbito de la restauración.

Bajo esta etapa, el restaurante reforzó su proyección gastronómica y mantuvo el estilo culinario heredado, basado en el cuidado del producto y en la elaboración de recetas tradicionales.


El nacimiento

1956

Es la fecha del nacimiento de Bodega Regia, impulsado por la familia Vidal-Suárez como una pequeña taberna donde se ofrecían vinos, tapas y raciones.


Reconocimientos dentro y fuera de León

A lo largo de su historia, Bodega Regia ha recibido diversos premios que avalan su trayectoria. Entre ellos figura el Trofeo Internacional de Turismo de 1985, además de distinciones como la Placa de Plata al Mérito Turístico del Ministerio de Información y Turismo o reconocimientos otorgados por entidades internacionales como el Royal Automobile Club de Bélgica.

En 2013 el establecimiento fue distinguido con el Premio Restaurante Leonés concedido por la Academia Leonesa de Gastronomía. Más recientemente, en 2025, fue reconocido como referente gastronómico de Castilla y León durante la primera gala organizada por la Confederación de Hostelería y Turismo de Castilla y León (HOSTURCYL).

Promoción de la cocina leonesa

La trayectoria del restaurante también ha estado ligada a la promoción de la gastronomía de la provincia en diferentes eventos y encuentros culinarios. En los años noventa participó en jornadas gastronómicas celebradas en distintos puntos de España y del extranjero, como Gran Canaria, Murcia o A Coruña, además de encuentros celebrados en México y Venezuela.

También fue seleccionado por la Junta de Castilla y León para representar la cocina leonesa en la Exposición Universal de Sevilla de 1992.

Ese mismo año, Ana María Fernández García recibió en Oporto una placa de plata concedida por una entidad gastronómica portuguesa a la mejor cocina extranjera y fue designada Dama de Turismo de Castilla y León.


El relevo

1974

El relevo generacional en el restaurante llegó en 1979, cuando Marcos Vidal Suárez, conocido como “Marquitos”, hijo de Ángel y Elisa —vinculados a los inicios del negocio— asumió la dirección del establecimiento.


Setenta años de tradición gastronómica

La carta del restaurante ha mantenido una línea fiel a la cocina tradicional, con especial protagonismo de los productos locales y de recetas que forman parte del recetario leonés. Entre ellas destacan elaboraciones como el bacalao a la bodega, el lechazo asado, los embutidos de la tierra o las croquetas caseras.

En el contexto de su aniversario, el equipo del restaurante celebró las siete décadas de actividad con un acto interno en el que se entregó una placa conmemorativa a los trabajadores, en reconocimiento a su papel en la continuidad del proyecto.

Tras setenta años de actividad, Bodega Regia sigue representando uno de los ejemplos de continuidad empresarial y familiar dentro de la hostelería leonesa, manteniendo su apuesta por la cocina tradicional y el servicio que la ha caracterizado desde mediados del siglo XX.