Muere Antonio Tejero, referencia del 23-F, a los 93 años
Antonio Tejero Molina, el militar que encarnó la imagen más reconocible del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido a los 93 años. La familia confirmó la muerte ocurrida el 25 de febrero de 2026, coincidiendo con la publicación en el portal institucional de La Moncloa de una nueva remesa de documentos desclasificados sobre aquella asonada, procedentes de los archivos de Defensa, Interior y Exteriores.
Fallecimiento en el ámbito familiar
El deceso se produjo en compañía de sus hijos, tras haber recibido asistencia religiosa y la bendición del pontífice León XIV. La comunicación del fallecimiento fue trasladada por el abogado de la familia, Luis Felipe Utrera Molina.
Tejero pasó a la historia por liderar la entrada armada en el Congreso de los Diputados durante la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo. Acompañado por cerca de doscientos agentes de la Guardia Civil, mantuvo retenidos durante 18 horas a los diputados y al Gobierno, en un episodio que dejó huellas físicas aún visibles en el hemiciclo.
El fracaso del golpe se precipitó por las divergencias internas entre los propios promotores, especialmente en torno a la fórmula de poder que debía surgir tras la interrupción del orden constitucional.
Sentencia y etapa penitenciaria
Juzgado junto a otras 32 personas, Tejero fue condenado por rebelión militar a 30 años de prisión como uno de los ejecutores principales, junto a los generales Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada. Cumplió parte de la pena en centros militares, accedió al régimen de semilibertad en 1993 y obtuvo la libertad condicional en 1996. Durante su reclusión impulsó una formación política, Solidaridad Española, que concurrió sin éxito relevante a las elecciones generales de 1982.
Vida posterior y activismo
Tras abandonar la prisión, fijó su residencia en la provincia de Málaga y se dedicó principalmente a la pintura, aunque mantuvo una presencia intermitente en iniciativas de marcado perfil ideológico. Presentó denuncias contra Artur Mas en 2012 y contra Pedro Sánchez en 2023, en ambos casos vinculadas a procesos políticos relacionados con el independentismo y la gobernabilidad del Estado.
Vínculo con el franquismo
Una de sus últimas apariciones públicas se produjo el 24 de octubre de 2019, durante la reinhumación de los restos de Francisco Franco en el cementerio de Mingorrubio, tras la exhumación del dictador del Valle de Cuelgamuros. En los últimos meses, su nombre figuró entre los firmantes de un manifiesto promovido por la denominada Plataforma 2025, contraria a los actos oficiales por el 50º aniversario de la muerte de Franco.
Antecedentes golpistas
El 23-F no fue el primer episodio de insubordinación protagonizado por Tejero. En 1977 ya había sido sancionado por actuaciones contrarias a decisiones del Gobierno durante su destino en el País Vasco. Un año después participó en la llamada Operación Galaxia, un plan para tomar el Palacio de la Moncloa y forzar un cambio de gobierno, por el que recibió una condena menor de prisión.
Con su fallecimiento desaparece el último de los tres principales condenados del 23-F que permanecía con vida, cerrando un capítulo clave y controvertido de la historia reciente de la democracia española.
