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365 LEONESES | Carolina Pérez, Paliativos Pediátricos

"En Inglaterra hay más recursos pero también falta formación en Paliativos Pediátricos"

Un 'arcángel sin capa', la brillante doctora leonesa vive y trabaja (intensamente) en Londres ayudando a niños y familias en los momentos más complicados imaginables 
La leonesa Carolina González en el Hospital Infantil Evelina de Londres.
La leonesa Carolina González en el Hospital Infantil Evelina de Londres.

Si damos por hecho que en este mundo existen los 'ángeles sin capa', entonces podemos argüir que Carolina Pérez González es un arcángel. Nacida en Valladolid pero leonesa desde antes de cumplir los dos años, cuenta con una brillante trayectoria en el mundo de la medicina que le ha llevado hasta Londres, donde vive y trabaja actualmente. Pero lo suyo no es un trabajo cualquiera, es quizá uno de los más intensos profesional y emocionalmente hablando: los cuidados paliativos pediátricos, una especialidad que en España es todavía "poco conocida", pero que poco a poco, va incorporándose al sistema.

Básicamente, el trabajo de Carolina (cuyo cargo traducido al español sería Médico Especialista Adjunto) consiste en "mejorar la calidad de vida de niños con enfermedades limitantes para la vida", según explica de manera resumida porque en esa definición cabe un mundo. Trabaja en el Evelina London Children’s Hospital, uno de los complejos pediátricos más punteros de Reino Unido, junto a un equipo multidisciplinar centrado en el "manejo de síntomas complejos" como dolor, agitación, epilepsia o distonía, pero también apoyando la toma de decisiones de las familias en momentos de especial crudeza, aquellos que rodean la inevitable muerte de niños y niñas.

"Veo pacientes desde los 0 a los 18 años, incluyendo medicina fetal, enfermedades oncológicas y no oncológicas, enfermedades neurológicas, metabólicas, cardiacas...", explica desde la capital británica. "Vemos paciente en el Hospital, en sus casas y en los 'children’s hospices', centros especializados, que no tiene traslación directa al sistema español donde las familias reciben apoyo de muchas maneras, desde cuidados físicos y de salud mental a musicoterapia o hidroterapia, entre otra mucha cosas". "Intentamos dar apoyo local sin que los niños tengan que venir al hospital de manera innecesaria", añade. 

Situaciones límite cada día

Así, Carolina enfrenta junto a padres y madres situaciones límite y sin vuelta atrás para sus pequeños. Preguntas como "¿es en el mejor interés del niño otro nuevo ingreso hospitalario?" están en su día a día, en el que busca "facilitar el final de vida en el sitio que los padres deseen", ya sea en casa, en el hospital o en el 'children’s hospice'. La leonesa también realiza "mucha labor docente y pedagógica" tanto para "médicos en formación, como enfermeras y compañeros de otras especialidades". "Es la mejor manera de derribar mitos sobre los cuidados paliativos pediátricos ya que mi especialidad es todavía poco conocida", señala.

El camino hasta llegar a esta especialidad tampoco ha sido fácil y ha requerido de mucho trabajo (y muy duro). Carolina estudió en las Teresianas de León y a los 18 se mudó a Valladolid para cursar Medicina. Tras realizar el examen MIR escogió Pediatría en el Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo. Acabada la residencia trabajó como médico especialista adjunto en Urgencias Pediátricas en el Hospital de Cruces de Barakaldo y posteriormente en el Hospital de Basurto de Bilbao. "Durante ese tiempo completé con distinción el Master de Cuidados Paliativos Pediátricos (CPP) lo que me dio acceso a cubrir una baja maternal como medico especialista adjunto en cuidados paliativos pediátricos en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza", recuerda.

Fue en julio de 2018 cuando hizo de nuevo las maletas para mudarse con su entonces novio (hoy marido) a Londres para recibir formación reglada en CPP y empezando a trabajar de manera remunerada en el Evelina London Children´s Hospital. Trabajó dos años como Clinical Fellow (contrato de formación) y en junio de 2020, al finalizar la formación en CPP comenzó como Consultant (lo que en España se conoce como medico adjunto) en CPP por un año. De ahí, llegó hasta Cambridge ya con una plaza fija. En Cambridge, Carolina fue pionera en establecer el servicio de CPP para la región del Este de Inglaterra. En Abril de 2024, "nos volvimos a mudar a Londres al conseguir plaza fija de consultant en CPP en el Evelina London Children’s Hospital, dejando definitivamente mi puesto en Cambridge en Octubre de 2025".

"Ser inmigrante es duro, se echa mucho de menos España"

En mitad de esa vorágine laboral tuvo "la suerte" de poder casarse en el hotel Conde Luna de León en febrero de 2020, ya con la Covid-19 rondando: "Todos mis amigos recuerdan nuestra boda porque fue a la única que asistieron ese año". Hace un año se convirtió en mamá "y este año he podido celebrar los 40 con un vino español en el hotel Real Colegiata de San Isidoro", explica sin olvidar que "ha sido un reto adaptarse a esta nueva vida en un país extranjero sin la red de apoyo local que mucha gente suele tener alrededor cuando se tiene un niño pequeño". "Estoy muy orgullosa de este nuevo capitulo de mi vida junto con nuestro niño y mi marido. Ser inmigrante es duro. Se echa mucho de menos España pero al estar también fuera, aprecias mucho mas lo bueno de España y todo esto se lo queremos transmitir a mi hijo".

Desde Reino Unido y trabajando al nivel de Carolina se puede jugar a encontrar las diferencias: "Como en todos los lados, vivimos una situación política y económica complicada así que a pesar de que en comparación con España tenemos muchos mas recursos aun así hace falta mas gente formada en paliativos pediátricos". "Aquí hay más equipos de paliativos pediátricos y la gran diferencia es la labor que los children’s hospices brindan a las familias y nosotros, los sanitarios. También, en Reino Unido, hay menos precariedad laboral y los contratos permanentes se consiguen mucho antes que en España", asegura.

"Sin duda, lo mejor que Reino Unido me ha ofrecido es estabilidad profesional y facilidades para continuar mi formación incluso siendo ya Consultant. También la conciliación familiar es mas fácil: se permite el teletrabajo, flexibilizar tu horario laboral, reducirse la jornada, si el niño esta malo no vas a trabajar y no pasa nada", añade.

Fuera del trabajo, Carolina disfruta de la gran vida cultural de la capital británica junto a su familia. "Me encanta ir al teatro, al ballet y a conciertos. Ahora con un niño pequeño la logística se complica, pero aprovechamos siempre que podemos".

El plan perfecto de Carolina

Y como buena leonesa, no duda en regresar a la tierrina en cuanto puede. ¿El plan perfecto? "Irme de tapas por el barrio romántico y el barrio húmedo. Me encanta tomarme un café por las mañanas en el café San Marcelo, ¡café y bizcocho por 1.60! y es parada obligada la Librería Pastor, donde trabaja Almudena, cuyas recomendaciones literarias son impagables", asegura. "También me encanta pasear por la plaza del Grano y ver la Catedral y la Plaza Mayor con la iluminación nocturna", añade.

También, desde su categoría de 'embajadora leonesa' no duda en promocionar sus raíces y en recomendar a los que deciden visitar León "que disfruten del tapeo y otros productos típicos como la cecina, la morcilla o un buen vino del Bierzo". "Y entre tapa y tapa, que aprovechen para ver la Catedral, el museo Casa Botines o la Basílica de San Isidoro, o pasear por la plaza del grano y la plaza mayor. Ah, y para mi gusto, la mejor época para visitar León es o San Froilán o Semana Santa".