Los territorios de UPL
De hecho, UPL se caracteriza al igual que las otras formaciones surgidas en Soria y Ávila por una representación provincial, con las que formará Grupo de procuradores de Castilla y León y peleará no tanto por resolver los problemas de la región sino por los de sus propias provincias, coincidiendo en ellas como lema “ni Valladolid ni Madrid nos defienden”. Al final, UPL, sin haber obtenido una representación en Zamora y Salamanca, termina siendo la formación provincialista, donde tiene su sede y de donde proceden, además, sus procuradores.
El resultado electoral obtenido por la candidatura de UPL en la provincia de León consolida el que ha logrado en las elecciones autonómicas anteriores, en cuanto a proporción de votos y número de escaños, a la vez que refuerza su aspiración a mantenerse como formación ganadora o destacada en sectores de la Montaña leonesa y del Páramo, así como en la ciudad de León y su alfoz, y en las cabeceras de La Bañeza, Cistierna o Santa María del Páramo. No así en El Bierzo y Laciana, donde UPL resta en posición muy minoritaria, de modo que el oeste provincial se distancia del leonesismo y aún reafirma su identidad comarcal y su aspiración de provincia, que alimenta el área de atracción potencial de Ponferrada, por su tamaño de población y lejanía respecto de la capital provincial.
El Bierzo, según el analista Esteban Hernández (El Confidencial, 8 marzo), “es uno de los puntos ciegos de la política española... en ausencia de un proyecto de país que genere oportunidades en territorios alejados”. Sin embargo, se trata de un bastión electoral del PSOE, que se consolida por ahora.
De otro lado, al igual que en El Bierzo, los resultados de las candidaturas de UPL en las provincias de Salamanca y Zamora han sido muy reducidos, como se puede advertir en las ciudades, con valores de voto entre 1 y 4 puntos por ciento. Si hacemos un ejercicio de comparación, los municipios de Ponferrada y Zamora, con una población votante similar, son coincidentes en el porcentaje de voto UPL, 4,0 y 3,8 puntos, respectivamente. El Bierzo parece, a efectos de los resultados leonesistas, otra provincia más de este Reino. Si bien, a pesar de este panorama desconsolador, persiste un ramillete de votantes en algunos municipios zamoranos y salmantinos, ¿acaso atraídos también por la idea del Viejo Reino? Diríamos que El Bierzo y Laciana, de un lado, y las provincias de Salamanca y Zamora, de otro lado, son “territorios desprovistos” de votantes leonesistas, esto es, que no se identifican con la UPL y su ideario político de segregación.
El Bierzo, según el analista Esteban Hernández (El Confidencial, 8 marzo), “es uno de los puntos ciegos de la política española... en ausencia de un proyecto de país que genere oportunidades en territorios alejados”. Sin embargo, se trata de un bastión electoral del PSOE, que se consolida por ahora. El Valle del Sil leonés es un “ángulo muerto” o esquina del territorio regional que se mantiene en la fidelidad al voto socialista, con una candidatura designada por el “Círculo interior” (expresión de Maurice Duverger) del Partido, a la hora de elegir sus primeros candidatos (lacianiegos y bercianos), aunque, en contrapartida, haya supuesto un desigual resultado obtenido por el PSOE en el resto de la provincia.
Es bien probable que UPL ha “tocado techo” en unas elecciones autonómicas y, si fuera sensato su propio Círculo interior, debería reconvertirse en lo que ya es de hecho, una formación de corte uniprovincial, dejando de lado el ámbito territorial del supuesto Reino o Región de León, y centrarse en el granero de votantes de municipios de la Montaña y la Meseta leonesas, donde ha obtenido en los mayores núcleos urbanos y semiurbanos en torno a un treinta por ciento de media de votos (casos representativos de la ciudad de León, 27,5%, y de la villa de Cistierna, 35,2%). A la vez, mantiene buenas expectativas para las próximas elecciones locales y, de coincidir en la misma jornada electoral con las elecciones generales, aspirar a un diputado tipo “Teruel existe”.
Mientras que en la ciudad de Ponferrada, se abre de nuevo la tarta y se incrementan las posibilidades a la Alcaldía por parte del PSOE. Por su parte, Vox ha obtenido una relativa presencia en el territorio como cuarto partido en la provincia leonesa
Mientras la valoración del resto de partidos, el PP, aunque en segunda posición en la provincia, obtiene un empate técnico con el PSOE, con resultados excelentes en municipios rurales y urbanos como los señalados en proporción descendente (Almanza, 48,4%, Astorga, 39,1%, Folgoso de la Ribera, 33,1%, León, 28,8%). En esta capital, si el PP ofrece una “candidatura unitaria”, a diferencia de las anteriores elecciones municipales, puede mantener la primera posición y recuperar la Alcaldía, después de convencer a la UPL o a Vox. Mientras que en la ciudad de Ponferrada, se abre de nuevo la tarta y se incrementan las posibilidades a la Alcaldía por parte del PSOE. Por su parte, Vox ha obtenido una relativa presencia en el territorio como cuarto partido en la provincia leonesa, pendiente de sumarse al PP en el gobierno de las diferentes instituciones locales, en especial en la ciudad de León o en la Diputación Provincial, e incluso obtener representación mayoritaria en algún municipio.
A lo largo de la Legislatura, insisto, la Junta debería pronunciarse por un nuevo modelo de ordenación territorial, tal como se ha ensayado en años anteriores sin haberse ultimado el proceso de ordenación, y que se ha propuesto también en el programa electoral socialista de los “Territorio 30”, que impulsaría a las cabeceras de comarca. En ese modelo territorial, aún por decidirse, El Bierzo - más Laciana y Cabrera Baja a integrarse en un futuro- presenta una personalidad geográfica muy acusada y diferenciada en la que su Consejo comarcal debería ser reforzado a partir de la descentralización de servicios y competencias de la Junta y la Diputación. En este nuevo tiempo político, se espera de la UPL, al igual que el resto de partidos, que aporte sus propuestas territoriales a escala regional, provincial y comarcal.