Los Reyes Magos inundan León de magia y fantasía
León capital ha vivido una de las tardes más esperadas del año con la Gran Cabalgata de los Reyes Magos. A pesar de las bajas temperaturas, miles de personas se concentraron desde primeras horas de la tarde a lo largo del recorrido para acompañar a Melchor, Gaspar y Baltasar en un desfile que convirtió las principales arterias de la ciudad en un escenario de fantasía y alegría infantil.
Siete carrozas y cerca de 500 personas entre figurantes, actores, asociaciones vecinales e inmigrantes, patinadores, personal técnico y efectivos de seguridad y limpieza han conformado una cabalgata marcada por la magia, la fantasía y la ilusión.
Salida desde los Pendones Leoneses
La cabalgata arrancó a las 18.00 horas desde la explanada de los Pendones Leoneses, punto de inicio de un recorrido que congregó a familias enteras protegidas con gorros, bufandas y mantas. Desde allí, la comitiva avanzó por la avenida de Reyes Leoneses hasta la plaza de San Marcos, uno de los enclaves más concurridos de la tarde.
El intenso frío que acompañó toda la tarde no logró empañar la ilusión de los más pequeños, que aguantaron durante horas para ver pasar a Melchor, Gaspar y Baltasar. La presencia de compañías de teatro nacional, grandes figuras móviles y globos con formas de animales y estrellas polares añadió un componente visual que hizo del desfile uno de los más vistosos de los últimos años.
Gran Vía y Ordoño II, ejes del desfile
Tras cruzar la Gran Vía de San Marcos y la plaza de la Inmaculada, el desfile continuó hacia la plaza de Santo Domingo, donde el público volvió a arremolinarse para ver de cerca las carrozas y recoger caramelos. La avenida de Ordoño II se convirtió en uno de los tramos más animados, con miles de niños siguiendo el paso de los Reyes Magos entre música, globos y figuras de animales fantásticos.
La jornada matinal
La jornada había comenzado por la mañana con la llegada puntual de Sus Majestades a la estación de tren de Adif, donde fueron recibidos por el alcalde de León, José Antonio Diez, antes de desplazarse en tren turístico hasta el Ayuntamiento de San Marcelo.
