Boro vuelve a casa tras cinco días perdido tras el accidente de Adamuz
El final feliz llegó este jueves. Boro, el perro que desapareció tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) del pasado 18 de enero, ha sido rescatado con vida y ya se encuentra de nuevo con su dueña, Ana García Aranda, de 26 años. El animal fue localizado por un grupo de bomberos forestales del dispositivo Infoca, que lograron devolverlo sano y salvo después de cinco días de intensa búsqueda.
La confirmación llegó a través de imágenes difundidas en redes sociales por los propios efectivos, en las que se ve a Boro, visiblemente asustado pero a salvo, en brazos de Ana. Un desenlace que aporta un rayo de alivio en medio de la tragedia.
El día que todo cambió
El siniestro ocurrió cuando el tren en el que viajaba Ana junto a su hermana Raquel, embarazada, y su cuñado descarriló en Adamuz. Tras el impacto, el perro se desorientó y huyó del lugar. Desde ese momento comenzó una carrera contrarreloj para encontrarlo en una zona catalogada como de alto riesgo, con el acceso restringido por motivos de seguridad.
Mientras tanto, la situación familiar se agravaba: Raquel resultó gravemente herida y permanece ingresada en la UCI, lo que convirtió la búsqueda de Boro en un objetivo vital para Ana en medio del dolor.
Avistamientos y apoyo colectivo
Durante los días posteriores al accidente, agentes medioambientales y voluntarios lograron avistar al perro, aunque sin éxito en su captura inicial debido al miedo del animal. La asociación Tribu Animalista Ubuntu confirmó uno de los avistamientos en la tarde del día previo al rescate, mientras se reforzaban los dispositivos con brigadas de bomberos voluntarios.
El caso movilizó también a colectivos animalistas y a ciudadanos anónimos. El Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA) solicitó al Ministerio del Interior un permiso excepcional para acceder a la zona del siniestro, autorización que finalmente permitió intensificar la búsqueda bajo estrictas medidas de control.
El rescate definitivo
La operación dio resultado esta mañana, alrededor de las 10:30 horas, cuando los bomberos forestales lograron localizar y asegurar a Boro. Tras comprobar su estado, el perro fue entregado a su dueña, cerrando así una historia que había mantenido en vilo a miles de personas en todo el país.
Una luz entre los escombros
El rescate de Boro se ha convertido en un símbolo de esperanza dentro de un episodio marcado por el drama. La colaboración entre servicios de emergencia, voluntarios y asociaciones ha sido clave para salvar al animal y devolverle a su familia.
Después de varios días perdido en el monte, entre frío y miedo, Boro vuelve a casa. Para Ana, en medio de la incertidumbre por el estado de su hermana, el reencuentro supone un pequeño refugio emocional tras una de las semanas más duras de su vida.







