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Las incesantes lluvias y el deshielo provocan desbordamientos de varios ríos en el Bierzo, dejando aislados pueblos y barrios

La localidad de San Vicente de Arganza permanece incomunicada, así como los barrios del Socuello y El Barco en Bembibre

Las incesantes lluvias, que llevan cayendo desde hace aproximadamente un mes, unido al incremento de temperaturas que ha acelerado el deshielo de la gran cantidad de nieve acumulada, provocó en las últimas horas el desbordamiento de numerosos ríos en la comarca leonesa del Bierzo, provocando problemas en pueblos y barrios. Es el caso de la localidad de San Vicente de Arganza, donde el río Cúa ha llegado a la carretera, que ha quedado aislada, donde permanecen una decena de vecinos. 

En Bembibre, el río Boeza alcanzó un máximo inusual, anegando por completo los puentes del Socuello y El Barco, dividiendo en dos la población y dejando sin salida a los vecinos del Socuello y del barrio de La Estación.

Así baja el río Cúa

 

Cortes

Mientras, en Ponferrada, sigue cortado el acceso al paseo del Río Sil, que anoche sufrió una espectacular subida, anegando por completo ese paseo desde el puente del Ferrocarril hacia Flores del Sil, donde el agua discurría con fuerza.

Esa crecida ha vuelto a provocar el corte del puente que une la capital del Bierzo con Toral de Merayo, cuyos vecinos tienen que salir, de nuevo, hacia Villalibre. En el centro de la localidad el río Oza ha cubierto también la plaza del Nogaledo. 

Oza

Y en la carretera del Oza, nuevo desprendimiento, que deja otra vez incomunicada Peñalba de Santiago por esa ruta, tan solo un mes después de que la Diputación de León limpiase el último argayo. De momento los vecinos disponen de la carretera del Alto de la Cruz, aunque en invierno suele estar cortada por las intensas nevadas. 

A esta hora se mantiene en nivel naranja el río Sil, a su paso por Matarrosa, aunque su volumen está bajando, según los datos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. Ese mismo río, a la altura de Toreno, permanece en nivel amarillo, al igual que en Ponferrada, mientras que en Requejo supera, ampliamente, el umbral rojo, aunque se encuentra en descenso.